Soy una madre de mierda

lunes, 7 de diciembre de 2015

Cada mañana suena el despertador a las 8 a.m. y, a partir de ese momento, el día se convierte en una carrera... Alex desayuna, venga Alex vístete, los dientes, peinate... Una carrera contrareloj que hace aumentar progresivamente mi estrés y, por consiguiente, mi mal humor... Lo que acaba derivando por mi parte en gritos y por la otra parte contratante en malas contestaciones, cabreo, lloros o las tres cosas.

Y así un día tras otro.... Ni rinoceronte naranja ni pepinillos en vinagre... Me he convertido en lo que más temía : soy una mierda de madre.

Las mañanas es solo la punta del iceberg... las tardes pueden llegar a ser peores. Alex no tiene mucha tolerancia a la frustración y yo tengo pocas reservas en el saco de la paciencia. Ambas somos bombas de relojería con patas, con una buena relación mientras todo funcione, pero a punto de estallar a la que hay un desacuerdo.

Cada día me digo a mi misma que esto no puede seguir así. Hemos entrado en un bucle sin fin en el que yo siempre estoy enfadada y en el que Alex siempre contesta mal... Lo peor de todo, lo que más duele son sus reproches, hechos con fundamento aunque no suele hacerlos en el mejor momento ni de la mejor manera, siempre en medio de una discusión y, entonces, es como si me diera una bofetada.


¿ En que momento me convertí en una madre de mierda ? ¿ En que momento perdí mi paciencia? Y lo más importante, ¿ como voy a recuperarla, a enmendar todo el daño hecho ?

No quiero seguir siendo una madre de mierda, no quiero seguir peleando cada día por tonterías, por batallas que nunca debieron empezar. Quiero volver a ser yo, a hablar con ella sin chillarnos, a respetarnos la una a la otra, a no faltarnos al respeto.... ¿ Será eso posible?

Y así pasa un día tras otro.... y todo vuelve a empezar...

Si tenéis consejos que me puedan ayudar, serán bienvenidos, porque yo, de verdad que no se como salir de esta situación estúpida en que nos hemos metido, no se como dejar de ser el "Grinch". Solo se que tengo que cambiar esta dinámica de alguna manera, porque si ahora es así con 7 años, con 15 nos vamos a matar seguro.

15 comentarios :

  1. Ais.... lo que pasa es que vamos deputo culo a la carrera siempre y no puede ser. En casa pasa exactamente igual y no por ello somos unas madres de mierda. NOOOOOOOO. Lo de la frustración.... aquí también lo llevamos mal, ahora lo estamos trabajando con unos cuentos que te los recomiendo.

    http://www.beamamadedos.com/2015/12/libros-para-trabajar-la-frustracion.html

    Por otro lado hemos de intentar cambiar el chip, no se como, quizás propósito para el nuevo año el de respirar y respirar antes de chillar y reñir....y hablar y hablar y hablar mucho con ellas. Los 7 años son complicados, eso ya lo sabemos y más si las niñas tienen carácter....

    No cojas complejo de madre de mierda, simplemente somos madres a la carrera y a veces nuestra paciencia está en el meñique.

    muaks

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    1. muchas gracias Bea!!! tomo nota de todas tus recomendaciones... La verdad es que me siento muy mal por la relación que se ha establecido con Alex y aunque cada día me prometo cambiarlo, el estres y las prisas acaban pudiendo conmigo

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  2. No eres una madre de mierda! Vamos hombre, te he visto con tu familia en varias ocasiones y te puedo asegurar que tu nivel de paciencia está mucho más elevado que el mío.

    Te confieso que para mí la peor fase fue precisamente esa. Los 7-8 años (no recuerdo muy bien principio y fin) de Alba fueron terribles, horrorosos. Me río yo de los famosos "terribles dos años". Me parece que nos peleamos tal cantidad de veces que deberíamos tener suficiente para el resto de nuestras vidas.

    Lo probé todo... respiré, aguanté, tragué, me enfadé, me desenfadé, le di espacio, le corté espacio... lo cierto es que no resulto casi nada. Y hablé con las madres de sus compañeros y estábamos más o menos todas igual por lo que acabé entendiendo que es una fase más.

    Pero te puedo asegurar que la fase se acaba. Sigue teniendo sus puntos y no es perfecto ni mucho menos, pero su nivel de comprensión y razonamiento es mucho más alto, lo que nos ayuda a hablar las cosas. Hoy en día si nos llegamos a enfadar, nos separamos unos minutos las dos y respiramos profundamente ambas. Y esperamos a hablar cuando el nivel de enfado ha bajado lo suficiente. Y se expresa mejor, sabe mucho mejor cómo se siente y cómo enfocarlo. Son conversaciones mucho más "adultas" y se agradece.

    Sé que vendrán tiempos grises durante la adolescencia, pero creo que si establecemos esa base de un pequeño tiempo muerto para no discutir en plena efervescencia, todo será más llevadero.

    No vuelvas a decir nunca más que eres una madre de mierda, eso no te lo voy a permitir jamás!

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    1. Ains... Será que con público no se no nota... jejeje... pero si que en casa la cosa es más heavy.
      Espero que la fase pase rápido, porque si ha de durar mucho tiempo, va a acabar conmigo

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  3. Creo que has empezado ya a cambiarlo. Esta claro que las prisas no son buenas. Pero quizas puedas empezar por las tardes. Yo tiendo a ser demasiado estricta. Pr eso a veces cuando me veo desquiciada, pienso ¿realmente es tan grave lo que estan haciendo? No siempre entendemos sus reacciones porque les vemos mas mayores de lo que realmente son.La clave en mi caso es hablar en voz baja, me calmo yo y les calmo a ellos. y sobre todo, hablar mucho, comunicarse.
    Animo!!

    Amaya y su libreta

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    1. Gracias Amaya por las ideas. Yo intento calmarme, pero me cuesta mucho controlarme, sobre todo cuando la actitud de ella es abiertamente desafiante

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  4. Que quieras cambiar ya es mucho. Nada como saber que tienes un problema para solucionarlo.

    Yo sólo te puedo contar las pocas cosillas que a mí a veces me funcionan:

    - Duerme un poco más. Al final, el cansancio y la falta de paciencia van de la mano (al menos en mi caso es así). Es barato decirlo, porque si no duermes más es porque probablemente no puedes. Pero fuerza cuanto puedas. Si la casa se cae, que se caiga, pero duerme un poco más.

    - Pide el comodín del público: Si no eres el único adulto disponible en ese momento, pide a alguien que te dé el relevo cuando empieces a notar que la cosa puede ponerse fea. La maternidad no es sólo una carrera de fondo, también puede ser de relevos.

    - Márchate: Igual llegas tarde al cole, al trabajo, a natación... A todo. Pues así sea (y lo digo yo que vivo en un sitio en el que te multan porque los niños lleguen tarde al cole). Sal de la habitación en la que la tensión se está desarrollando y respira. Recuerda que tú eres la adulta y ella es la niña. Te toca a ti desbloquear la situación. No puedes esperar que lo haga ella.

    - En boca cerrada...: No digas nada más. Limítate a actuar y hacer las cosas necesarias para poder seguir adelante. Si has de recoger tú las cosas, coges a la peque para que te acompañe y empiezas a recoger con ella al lado y pasándole algo, para que ayude. Si ha de vestirse, coges niña y ropa y te pones a ello, dejando que ella participe (tu colocas los pantalones en los tobillos y que ella se los suba, tú sujetas la camiseta al principio y la sueltas cuando ya la tenga alineada y así todo).

    - Cambia de actividad: Si hay tres cosas que tienes que hacer (lavar dientes, ponerse los zapatos, meter la merienda en la mochila), deja la que te tiene bloqueada y pasa a la siguiente. Cuando las dos veáis que avanzáis en la dirección correcta, será más fácil volver sobre lo que os tenía bloqueadas.

    - Busca el momento para responder: No dejes que una mala respuesta suya te lleve a una escalada armamentística. Si te da la bofetada, le dices que eso está mal y hablaréis con ello en detalle cuando sea un momento oportuno, y sigues con las cosas que necesites hacer en ese momento. Cuando estés más tranquila, hablas con ella de lo que ha pasado, le dejas que explique los motivos por los que ha hecho el comentario y habláis de cómo os sentís cada una, despsecto de la situación y del comentario. Si lo haces en caliente, explotaréis, pero hecho en frío es un momento educativo valioso para las dos.

    - Acepta que la vida es imperfecta y tú también: Hagas lo que hagas, habrá días en los que el cansancio, una hormona despistada, un disgusto en algún contexto, alguna preocupación... te lleven a hacer cosas de las que no te sientas orgullosa. Cuando tengas tiempo, analiza qué ha pasado y cuál ha sido el motivo. Pide perdón y aprende a perdonarte. Sin esto último, la culpa te hará más daño que cualquier otra cosa.

    ¡Mucho ánimo!

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  5. Últimamente me he visto yo demasiado a menudo en esas situaciones de descontrol y he encontrado un par de trucos que me funcionan:
    1) tomar perspectiva. Me veo a mi misma, cuando estaba embarazada, colocada de hormonas, acariciándome la panza y pensando en qué maravilloso sería todo con mi niño, y me observo desde ahí, desquiciada gritando como una loca, y me da tanta vergüenza que me calmo y enfoco las cosas desde otro punto.
    2) mandarme a mi misma al rincón de pensar. Literalmente. Mamá se equivoca, mamá cuando se da cuenta de que se equivocó pide perdón (sea al momento o al día siguiente, da igual), y habla claro de lo que siente y de qué es lo que la llevó a equivocarse y por qué, y qué podemos hacer todos para que no vuelva a suceder.

    Sigo gritando de vez en cuando como una loca histérica, pero creo que he rebajado un poco el nivel.

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  6. Últimamente me he visto yo demasiado a menudo en esas situaciones de descontrol y he encontrado un par de trucos que me funcionan:
    1) tomar perspectiva. Me veo a mi misma, cuando estaba embarazada, colocada de hormonas, acariciándome la panza y pensando en qué maravilloso sería todo con mi niño, y me observo desde ahí, desquiciada gritando como una loca, y me da tanta vergüenza que me calmo y enfoco las cosas desde otro punto.
    2) mandarme a mi misma al rincón de pensar. Literalmente. Mamá se equivoca, mamá cuando se da cuenta de que se equivocó pide perdón (sea al momento o al día siguiente, da igual), y habla claro de lo que siente y de qué es lo que la llevó a equivocarse y por qué, y qué podemos hacer todos para que no vuelva a suceder.

    Sigo gritando de vez en cuando como una loca histérica, pero creo que he rebajado un poco el nivel.

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  7. Uff que difícil, la mía tiene ocho y aunque es muy cariñosa cuando no hay responsabilidad de por medio, en cuanto hay que hacer algo opta por llevar la contraria, dilatar el tiempo o retar y estoy harta, siento la necesidad de hablar y que se me escuche, la casa se me hace enorme, todo está patas arriba, los estudios, nos da tiempo para mates y es en lo que va bien, lo otro ni se entera porque tiene un déficit de atención, hace un rato le pedí que se pusiera el pijama, no lo hizo, me pongo a ayudarla a desvestirse y se pone rígida como un tronco para hacérmelo más difícil, luego me voy a acostar con ella a ver un poco la tele en MI habitación y va y me echa y se pone a devolverme toda la cama, he tirado el mando contra el suelo y ahora estoy en el salón, avergonzada y una madre de mierda es tontería para lo que me siento, un saludo, se suponía que era difícil..pero no tanto.

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  8. Busca hacer alguna actividad que te relaje, que sea solo para ti y que te haga sentir feliz contigo misma....tu relación coj tu hija es un reflejo de la relación de insatisfacción que tienes con tu vida...así que me centraría mas en ti y a entender porqué no estás feliz y en hacer mas cosas que te hagan sentir bien, para ti y tú bienestar. Cuanfo tu estarás mejor, la relación con tu hija también

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  9. Te envío ánimos. Me siento identificada. El mío tiene 5 y estamos igual, y lo peor es que creo que está teniendo consecuencias, bueno, creo no, lo sé. No le estoy ayudando, todo lo contrario.

    Estoy empezando a releer el libro de Naoni Aldort, Aprender a educar sin gritos, amenazas ni castigos. Es sólo un libro, no hace milagros, pero es un gran libro. Lo leí cuando mi hijo tenía dos años y poco y ya entonces vi que no le podía sacar toda la chicha. Ahora creo que es el momento de leerlo y aplicarlo y estoy segura de que me va a servir.

    Tienes que creerte que puedes, y confiar también en tu hija. A mí me cuesta mucho eso.

    Un beso!

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  10. ANNA , amiga mía...me dejas plagiarte y copiar éste post en mi blog? es que me siento exactamente igual y lo has explicado mucho mejor que yo .

    Es una mierda éste sentimiento de culpa, es una mierda las prisas, es una mierda todo menos nosotras.. y nuestros hijos.

    Todo el problema está en el no descansar lo suficiente y no tener tiempo ni a respirar como digo yo. Y el puñetero reloj siempre marcándonos las horas y las prisas:( .

    Yo me lo repito cada día, intento ponerme zen y los días que lo logro todo fluye y vamos bien, pero el día que estamos cansados y todo va lento malo . Y si encima en vez de saber frenar noto como voy subiendo en intensidad y retroalimentándome para peor pues ya soy una bomba y ellos dos más agresivos y tapándose las orejas. Es horrible .
    Yo tampoco quiero eso para mis hijos y menos ver a pitufiña que le caen broncas por cosas que son normales en su edad y a mi me desbordan.

    Hacemos un café y terapia de quitapenas? ;)

    Recuerda que no somos unas madres de mierda aunque nos sintamos así, somos unas madres faltas de descanso y sin tiempo para respirar.

    Esto nadie nos lo contó , es la parte oculta de la maternidad :(

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  11. me siento exactamente igual que ustedes, tengo dos hijos de 7 y 8 años y ahora estoy embarazada me entere ayer, estoy en el fondo de un abismo, me siento como una completa y total madre de mierda.....grito todo el tiempo, me pongo histérica y pierdo el control, además estoy dañando emocionalmente a mis hijos, siento que estoy ocasionando un daño que no tiene reversa y me siento muy mal conmigo misma, me da mucha tristeza pensar en como se sienten ellos si la persona en la que mas deberían confiar a la que mas deberías amar se comporta de esta manera y lo peor de todo es que no soy capaz de cambiar he tratado miles de veces y nunca puedo controlarme creo que parezco una loca desquiciada cuando empiezo a gritar, no se ni que pensaran de mi mis vecinos pero en realidad eso es lo que menos me importa, generalmente mis horas criticas son por las mañanas y a la hora de dormir, no creo que merezca tener otro bebe tengo mucho miedo y no quiero volver a empezar :(

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  12. Me siento igual, mi hija tiene dos años y no para de desobedecer, pegar, gritar y estallo y le pego cada grito... Se asusta mucho, llora y se esconde detrás de su padre y después... No puedo dejar de llorar por ese daño que le he hecho, soy una mierda, que madre daña así a su hijo, me mira con esa carita triste.. Y me dan ganas de morirme. Cada día me repito que voy a cambiar, pero sólo igual, además tengo un pequeño también de siete meses y es más difícil todo, siento que lo pago siempre con la niña. Cuando está calmada es un amor pero cuando empieza a no portarse muy bien, no para.. Es super irritante. Pero pienso que es culpa mia, yo soy la adulta y en lugar de enseñarla lo que haga es lo contrario. Quería ser una madre estupenda y cariñosa y lo que soy es una mierda.

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