Dos hijas, dos maternidades

lunes, 1 de diciembre de 2014



Es curioso como ser madre una segunda vez, pueda resultar una experiencia completamente diferente a la primera. Y no se trata del parto en si ( que también fue muy diferente ), si no de algo más profundo, una especie de transformación. 

Todos estos cambios, creo que se acaban reflejando en el blog... Con Alex, descubría una nueva forma de ser madre, necesitaba sacar esa lucha que había en mi interior, verbalizarla de alguna manera para ser consciente de ella y aceptar el cambio. En cambio, Ari me ha aportado una sequía bloguera, no solo por la falta de tiempo, si no por la falta de necesidad vital de explicarme algunas cosas.

No me considero una madre insegura. Ni siquiera cuando era primeriza me habría definido como tal... Mi primera maternidad podría decir que fue una lucha, un momento duro en el que mi educación y mi voz interior tuvieron un "choque" y del que salí reforzada. Con la segunda maternidad, todo el proceso estaba hecho, mi voz interior estaba en paz y pude disfrutar de mi hija desde el mismo momento en que nació.

He disfrutado del colecho desde que salimos de la sala de partos, sin preocuparme si estaba bien o no, porque ahora se que esta bien, que no pasa nada por colechar.... Miento, si que pasa.... Y es que disfrutas de un contacto con tus hijos único, descansas más por las noches y disfrutas como nunca del bebé.

También he porteado sin interrupción durante estos veinte meses ( 20 meses ya... que rápido ha pasado el tiempo ). No me he preocupado lo más mínimo en si se iba a malacostumbrar, porque ahora estoy convencida de la importancia del contacto, de los brazos y la cercanía con el bebé.

Si me preguntáis, diría que esta segunda maternidad la estoy disfrutando más, la vivo con más intensidad, no solo por tener más claras las cosas, si no por saber que es mi último bebé, que nunca volveré a introducir la AC,  ni a practicar BLW, cuando se acabe nuestra lactancia, no volverá a haber otra y, algún día, el colecho también se acabará, no habrán pañales que cambiar, no habrá bebé al que portear...

Se que la maternidad no acaba aquí, que Alex me planteará nuevos retos, irá abriendo nuevos caminos y creando una nueva maternidad para mí.... Sin embargo, creo que  la tranquilidad que ha aportado Ari a mi ser como madre, me ayudará en estos momentos.

A vosotras os ha pasado lo mismo? Creéis que una segunda maternidad os ha hecho más serenas, con menos miedos?





2 comentarios :

  1. Y nosotras estaremos aqui, acompañandoos en el camino que recorreis como familia.
    Un abrazo desde Endor

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  2. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Mi segundo un hijo fue un camino de rosas sin miedos, lo disfruté más. Gracias por compartir tu experiencia, eres un gran referente. http://creativipy.com/

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