El arte de amamantar

lunes, 3 de septiembre de 2012


La lactancia materna no es nada nuevo, de hecho, es algo que se viene practicando desde tiempos remotos. No deberíamos olvidar que somos mamíferos, anatómicamente diseñados para alimentar a nuestras crías mediante la leche producida por las madres. Pero, algo que debería ser natural y sencillo, se ha convertido en todo un reto para las madres recientes.

La falta de contacto con madres lactantes, el ritmo de vida actual, la incorporación de las mujeres al mundo laboral…Múltiples son las causas que han hecho disminuir progresivamente las tasas de bebes amamantados, pese a las campañas que se han llevado a cabo para promocionarla.

Podríamos decir que, con la lactancia, ha pasado como con el parto, que hemos permitido que otros asuman ese rol y esa capacidad en aras de una mayor “libertad” de la mujer.

Pero, en los últimos años, algo está cambiando. Cada vez son más las madres conscientes del valor y la importancia de la lactancia materna y que apuestan por ella pese a las dificultades que encuentran por el camino.

Y no solo las madres empiezan a ser conscientes, sino también lo empiezan a ser los profesionales de la salud.

Pese a todo, todavía queda mucho camino por recorrer. La lactancia materna sigue considerándose como algo minoritario, practicado por unas cuantas “sectarias” o “talibanas de la teta” como se nos suele llamar. Por eso, hace falta un gran trabajo para concienciar a la gente, para mostrarles que no somos ni unas raras ni unas hippies y mucho menos sectarias o talibanas, que somos madres iguales al resto que han optado por alimentar a sus hijos con la mejor opción, tanto para ellas como para sus bebes.

No quiero que penséis que, por no haber podido (o en muchos casos lo correcto sería decir “sabido”) dar el pecho, se es una mala madre o se es peor madre. No, esa no es mi intención. Lo que quiero trasmitir es, que la lactancia, por muy fisiológica y natural que sea, es a la vez un acto que requiere de un aprendizaje y de unos conocimientos previos para llevarla a cabo.

Seguramente, si hubiéramos nacido hace unos cientos de años atrás, no necesitaríamos ese aprendizaje, porque lo habríamos vivido como algo normal, lo habríamos podido observar en repetidas ocasiones, habríamos visto a nuestras madres, primas, vecinas amamantando y, el día que nos tocase a nosotras, sabríamos lo que teníamos que hacer.

Pero, en la actualidad, donde es difícil ver a una madre amamantando, donde el acto de alimentar a un hijo se ha convertido en algo casi privado, ya sea por el propio pudor de las madres o por el reprobamiento de los espectadores, se convierte en esencial obtener la información de otras fuentes. Por suerte, vivimos en la era 2.0, donde toda la información es accesible con un solo clic y, podemos encontrar documentación abundante en la red. 

Pero, también es importante poder verlo en directo, poder conocer a madres que dan el pecho, conocer sus experiencias, sus consejos,…Y no quedarse solo con la parte teórica. Al fin y al cabo, la lactancia va a ser un acto físico y, como tal, como mejor se aprende es viéndolo.

Desde aquí, os animo a seguir "dando caña", a seguir promocionando la lactancia, a disfrutarla y a vivirla como lo que es, un acto de amor, fisiológico y 100% corporal. Os animo a ayudar a otras madres,a asistir a los grupos de lactancia y a ayudar a normalizar un acto tan natural como es dar el pecho a un bebé.

Aquí seguiré, La Mamá Vaca cabalga de nuevo!!!

7 comentarios :

  1. Totalmente de acuerdo en todo lo que dices. Yo viví en primera persona el no saber amamantar con mi primera lactancia (fracasada, por desgracia) y me rodee de gente y me dediqué a aprender y gracias a eso conseguí mi segunda lactancia que continuamos disfrutando (y toco madera para que dure mucho).
    Gracias a tu blog y a otros como el tuyo mi segunda lactancia ha pasado de sueño a realidad.

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  2. Pues a mi me ocurrió lo mismo, menos mal que mi hijo nació en un hospital respetuoso y prolactancia detectaron el frenillo sublingual, que en sólo 1 día ya empezaba a tener grietas, fue cauterizarlo y en menos de 2 minutos ya se agarró bien. Y después gracias a acudir a un grupo de lactancia para corregir posturas, pues me salían perlas para hacer un collar... y ayudar a superar 3 mastitis producidas en mi caso por estrés (operación de mi marido, incorporación al trabajo y una pérdida temprana), y hemos 2 años de feliz lactancia. Sé que sin el apoyo necesario, a pesar de haber leído mucho, no lo hubiéramos logrado, porque la práctica no es lo mismo y yo amamantar no había visto a casi nadie.

    Y no debe ser lo habitual con niños "tan mayores" pues el otro día en una cafetería cuando le estaba dando el pecho a mi hijo, se acercó una niña de unos 4 años que estaba en la mesa de al lado con 2 parejas, una de ellas con un bebé, y me preguntó: "¿Qué hace?", y yo: "tomar tetita", "Qué asco! arggg" me dijo la niña, y yo: "Los bebés toman tetita", y ella: "pero él no es un bebé", cierto error mío que aún lo veo pequeño: "los niños también toman tetita", la nena: "pues a mí me da asco", "Porqué? no te gusta la leche o los yogures bebibles?", y ella: "Síii", "pues la teta está también muy rica" le dije yo, e incrédula le preguntó a mi hijo:"está ricaaa?", y mi niño le respondió: "está muy rica la tetita de la mamá", y ella asombrada: "más que el yogurt??", y mi nene:"ummmmmm", siguiente pregunta de la niña: "mamiiii, me das teta como al hermanito???", y la madre (1ª intervención, hasta ahora escuchan las dos parejas muy atentas): "tú ya eres muy mayor, toma patatas fritas", y la nena me mira y me dice: "puedo coger de tus patatas, seguro que están muy ricasss", y yo: claro, la madre: no molestes!!, y yo: "no molesta nada, es un niña muy maja", después mi hijo soltó la teta y se fueron juntos a jugar al miniparque.

    Así que estoy de acuerdo con que hay que normalizar más la lactancia, sobre todo cuando ya no son bebés chiquitos.

    Un saludo lacteo,

    Verónica

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  3. Mi lactancia ha fallado dos veces por falta de información, la primera porque mi leche no la alimentaba, lloraba de hambre.... y la segunda estoy convencida que fue por el frenillo.

    COn mi hijo me informé mucho, aprendí y me rodeé de gente experta y me fue genial, casi un año de LM. Ahora estoy deseando repetirlo de nuevo con mi bebé.

    Ojalá en los centros de salud y los hospitales ayudaran realmente a una LM exitosa

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  4. Tal como tú dices, aún se ve como algo "extraño" dar la teta. Más de una vez (y mi hija lleva en casa apenas 4 meses) me han dicho "¡¡¡gitanaaaa!!!" por darle a mi hija el pecho para comer, para dormir o para que se relaje y se duerma, que me llevo todo el santo día pidiendo disculpas por tener teta, pero vamos que mi hija se llevo 42 días en una incubadora: nosotras también nos lo hemos tenido que currar y nos han regalado nada.

    Así que animo a todas a que estén orgullosas de su TETA!!! Como sea, dónde sea y todo el tiempo que haga falta. Y gracias a eso a mi Rana no le hace falta biberón de apoyo (que la espabi-pediatra da por supuesto que le doy).

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  5. Estoy segura que de esa forma, mostrándonos, acompañándonos, difundiendo... consigamos darle la vuelta a la tortilla y volver a los orígenes en ese sentido.
    Un beso

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  6. Yo tan orgullosa hasta creo que haría un cuadro de mis tetas y las titularía: la perdición de los demás, ya llegan a mi cada familiares con el cuento de que cansado verme las tetas afuera, que aburrido todo el día dando teta, que tan fácil hacer un chupón, y ya ser han llevado su respuesta...a ver cual otro se queja de que soy malcriada cuandopasan pendiente de que doy pecho a mi Nenita de tres meses!! Con que quieren que la alimente, con leche de unicornio??

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  7. Yo espero poner poner en práctica en breve el arte de amamantar!!! Si necesito ayuda ya sé quien me echará un cable!!!

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