Gestionar las rabietas

miércoles, 30 de noviembre de 2011


Os paso un texto sobre rabietas que me ha hecho llegar mi amiga Oneone. Tal vez sea de utilidad para muchas mamas y papas, para aprender a respirar hondo, a reflexionar y a valorar el porque de las rabietas de nuestros pequeños...... Yo me lo voy a leer con muuuuucha atención.....


RABIETAS

La mayoría de los niños pequeños hacen rabietas. Pueden tirarse al suelo, patalear, llorar, gritar, golpear, morder e incluso contener su respiración. Las rabietas probablemente significan que el niño está embargado por la frustración y el enojo.


Las rabietas pueden suceder cuando el niño está:

• Cansado, hambriento, incómodo, o no se siente bien, tiene demasiado calor, comezón, o la ropa está demasiado ajustada, o busca independencia ("Lo puedo hacer yo sólo.") 

• Frustrado (al compartir juguetes, incapaz de realizar una tarea). 

• No se le ha proporcionado una estructura (reglas cambiantes, sin una rutina regular). 

• Se espera que haga más de lo que es capaz (como estar sentado en silencio demasiado tiempo). Se le pide que interrumpa una actividad para realizar otra (deja de jugar y vístete).



Para prevenir las rabietas:


• Observe las señales que da su hijo. Los padres normalmente saben cuando un niño está cansado, hambriento, o necesita un descanso después de una actividad excesiva. 

• Asegúrese de que se toma la siesta cuando está cansado, y que tenga un pequeño tentempié o comida cuando tiene hambre. 

• Si está demasiado descontrolado y necesita ayuda para relajarse, usted puede sentarlo y leerle un libro o darle un baño. Las actividades agitadas deben ser seguidas por actividades tranquilas. 

• Averigüe si sus expectativas respecto al comportamiento del niño son demasiado bajas o demasiado elevadas. 

• Cuando sea posible, planee las actividades familiares en torno a las rutinas del niño. 
• Antes de pedir a un niño que pare una actividad y comience otra, déle unos pocos minutos de aviso para ayudar a que se prepare para el cambio. Esto podría evitar una rabieta.



Cuando hace una rabieta:


• A causa de que cada niño es diferente y las razones de las rabietas pueden variar, usted necesitará diferentes formas de enfrentarse a las rabietas. 

• Intente permanecer en calma. (¡Esto puede ser difícil!) 

• Haga el intento de nombrar lo que el niño está sintiendo. ("Es frustrante cuando el juguete no funciona.") Esto ayuda al niño a entender lo que está sintiendo y puede proporcionarle palabras para expresar lo que siente. 

• Redireccione la atención del niño hacia otra cosa. (Si está enfadado porque no puede subirse a los armarios, encuentre un lugar que sea seguro para él y donde pueda practicar el subirse y escalar). 

• Puede haber situaciones en las que, después de haber intentado todo lo anterior, el niño todavía está muy enojado y necesita descargar su rabia. En este punto usted puede elegir darle al niño algo de espacio. Esto le permitirá al niño calmarse y a usted controlar su propia frustración. ("Puedo ver que estás muy enojado. Te voy a dejar solo hasta que te calmes.") 
• Una vez que el niño comienza a calmarse, el padre puede ofrecer consuelo al niño. Estar fuera de control puede asustar al niño. En cualquier caso, si el niño no está preparado cuando usted le ofrezca consuelo, espere hasta que lo esté. 
• Dependiendo de la personalidad del niño, puede querer que lo sostenga, que le hable, lo distraiga, o simplemente que lo deje solo hasta que esté preparado para interactuar por él mismo. 
• Cuando la rabieta ocurre en un lugar público, usted podría buscar un lugar calmado, como su coche, para que usted y su hijo se den un descanso hasta que el niño retome el control.


Recuerde:

• Algunas veces los adultos también tienen ataques de rabia. Algunas veces golpeamos el suelo, cerramos bruscamente una puerta, gritamos, arrojamos objetos o conducimos demasiado rápido. ¡Una de las formas en las cuales los niños aprenden a manejar las emociones fuertes es viéndonos a nosotros hacerlo! 

• Una rabieta es la forma del niño de comunicar sus emociones fuertes, las cuales está todavía aprendiendo a manejar. 

• Normalmente, el número de rabietas de un niño tiende a descender según van incrementándose el uso del lenguaje y la habilidad para contenerse. 

• Usted no puede razonar con un niño en la mitad de una rabieta. Por lo tanto ¡espere! 

• Al igual que los adultos quieren compartir sus frustraciones con alguien, así les sucede a los niños pequeños. Es por esto que raramente tienen una rabieta cuando están solos.



Fuentes: Your Toddler por Johnson and Johnson 

The Baby Book por William y Martha Sears

El centro de mi universo

lunes, 28 de noviembre de 2011

Hace ya bastante tiempo, a través de Formspring ( esa aplicación tan monísima de la muerte que tengo en el lateral del blog y que apenas nadie usa ), alguien dejo un comentario que aún a día de hoy no se si era bueno, malo, tenía intención de ofender o no. Os lo reproduzco aquí:


Hace poco que conozco tu blog, y sí, también soy madre. Tengo dudas respecto a que me da la impresión de que tu vida es tu hija, y sólo ella. Yo también pienso lo mismo que tú, pero he tenido algunos problemas con mi marido porque se sentía desplazado. 


Por un lado, me plantea que, al leerme, piensa que mi vida es solo, única y exclusivamente mi hija. Pero luego me dice que piensa como yo y que por eso ha tenido problemas con su marido..... Total, que no entiendo nada...

De todas maneras, es un comentario que durante meses ha estado dándome vueltas por la cabeza y, preguntándome, si realmente mi vida es mi hija y solo ella.

La conclusión a la que llego siempre, es que no, que mi vida no es solo ella. entiendo que quien llegue a este blog puede tener esa impresión, pero al fin y al cabo, este blog trata sobre eso, sobre maternidad, lactancia, crianza....sobre mis experiencias como madre y todo lo que eso implica.

Pero mi vida son muchas otras cosas, como mi trabajo, aunque no hablo de ello porque, como ya he dicho, esto es un blog de maternidad y no un blog sanitario.

Mi vida también es mi marido ( PapadeAlex ), del que si que he hablado alguna vez y que, además, es comentarista del blog. Pero este blog no trata sobre relaciones de parejas.

Mi vida son también mis amigas, algunas blogueras como yo, otras anónimas. Pero este tampoco es un blog sobre la amistad.

Así que, decididamente, mi vida no es solo mi hija, pero si que es una parte importante de ella. Es mi mejor creación, la inspiración y el motor de este blog. Sin ella, mi vida no sería la que es, no sabría valorar muchas cosas, como los "Te quiero mucho" que me susurra al oído, ni los abrazos que me da. Solo por esos momentos, vale la pena dedicarle la vida.


¿Hablamos de ventajas o de perjuicios?

jueves, 24 de noviembre de 2011

En el curso de asesoras de lactancia, ha surgido el eterno tema de las madres "traumatizadas" por no poder dar el pecho, es decir, todas aquellas madres que, han intentado una Lactancia Materna Exclusiva ( LME ), pero no lo han logrado y que, luego, se sienten "atacadas" cuando se habla de de lactancia materna, sus ventajas, porque pueden haber "fracasado", etc. ( Nótese que muchas palabras van entrecomilladas, no quiero que nadie se sienta ofendido por ellas ).

Uno de los planteamientos que surgió sobre dicho tema, era la opción de dejar de hablar de ventajas y beneficios de la LME y hablar de los perjuicios de la Lactancia Artificial ( LA ).

Y, aunque ya sabéis que yo soy 100% Lactancia ( hasta el punto que mucha gente me considera una talibana ), debo decir que yo, no estoy de acuerdo con ese planteamiento, porque considero que aún culpabiliza más a las madres.

Es obvio que la LME es el mejor alimento que podemos darle a nuestros hijos ( esto no es discutible ). También es cierto que, el 98% de las mujeres puede dar el pecho ( otra cosa es que todas lo consigan o lo intenten ), por lo que, solamente un 2% presentan alguna patología o algún impedimento real para ello. Por lo tanto, es lógico buscar las causas del fracaso de la LME en las propias situaciones de cada mujer: la falta de conocimientos, de apoyo,....

Las tasas de abandono de la LME son muy altas, según la AEP, cerca del 80% de las mujeres dan el pecho al nacer su bebe y se va reduciendo hasta el 52% a los 3 meses y un 36% a los 6 meses ( no quiero ni saber cuales deben ser las tasas para 1 y 2 años ). Obviamente, todas esas lactancias que se van perdiendo, pasan a ser LA.

Cada madre tendrá sus motivos para abandonar la LME: incorporación al trabajo, sensación subjetiva de falta de leche, dolor,..... Muchos de estos motivos tienen solución siempre y cuando se busque ayuda, pero no siempre las madres están "preparadas" para ello y prefieren abandonar.

Si a esas madres, que seguramente han tenido una lactancia poco placentera, con dolor, que no han sabido gestionar lo que supone una LME, les empiezo a hablar de los perjuicios de la LA, que pensaran de mi? Como se sentirán? Si cuando hablamos de ventajas y dificultades ya se sienten atacadas, como se iban a sentir si encima empezamos a hablar de lo "dañina" que puede ser la LA?

Para que os hagáis una idea de lo que hablo, os pongo aquí algunos de los perjuicios de la LA:


Los riesgos a los que se somete el lactante que no es amamantado o que abandona la lactancia antes de lo recomendado son múltiples. Entre ellos un mayor riesgo de mortalidad postneonatal durante el primer año de vida, y un mayor riesgo de muerte súbita del lactante. Además el lactante no amamantado presenta más riesgo de sufrir procesos infecciosos sobre todo gastrointestinales, respiratorios y urinarios, y éstos de ser más graves, aumentando el riesgo de hospitalización hasta 10 veces, según los estudios. Más a largo plazo, el haber sido alimentado con sucedáneos de leche materna (leches de fórmula para bebés) aumenta el riesgo de padecer dermatitis atópica, alergia y asma en niños con antecedentes familiares de alergia, disminuye la eficacia de las vacunas, y aumenta el riesgo de padecer enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, diabetes mellitus, esclerosis múltiple y cáncer en la edad adulta. Las niñas no amamantadas tienen más riesgo de presentar cáncer de mama en la edad adulta. Varios de los riesgos de la no alimentación al pecho son dosis-dependientes como el riesgo de cáncer de mama, obesidad, enfermedades respiratorias y algunos cánceres. Es decir, cuanto más tiempo se mantiene la alimentación al pecho más disminuye el riesgo.

Los lactantes no amamantados presentan unas puntuaciones peores en los tests cognitivos y menor cociente intelectual y peor agudeza visual, años después de terminar la lactancia. Y se ha relacionado una menor duración de la lactancia materna con la aparición de problemas mentales en los adolescentes. Los niños, jóvenes y adultos no amamantados son menos estables psicológicamente y tienen una mayor incidencia de algunos problemas de salud mental como déficit de atención e hiperactividad, ansiedad y depresión. Esto y la disminución del riesgo de maltrato infantil se asocian al hecho de la alimentación al pecho y no sólo a la diferente composición de la lactancia materna, ya que se relacionan fundamentalmente con el contacto y la interacción que tiene el bebé con su madre durante el acto de amamantar. Por ello algunos de estos efectos beneficiosos no se presentan en los lactantes que sólo reciben leche de su madre en biberón.

Los perjuicios de no amamantar también afectan a la mujer que no amamanta, que presenta mayor riesgo de hemorragia postparto, mayor riesgo de fractura espinal y de cadera postmenopáusica, cáncer de ovario, cáncer de útero y artritis reumatoide8. Así como aumento de riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión, ansiedad y depresión.

La sociedad también sufre los perjuicios del no amamantamiento ya que la lactancia artificial supone un aumento de gasto sanitario por la mayor morbilidad asociada (3.6 billones de dólares anuales en EEUU). También, se ha demostrado un aumento de absentismo laboral entre las madres y los padres de lactantes no amamantados, en comparación con los de lactantes amamantados al pecho, no sólo debido a la menor incidencia de enfermedades infantiles sino a la menor incidencia de problemas psicológicos en los progenitores de estos últimos.


Así que, que opináis, hablamos de ventajas o de perjuicios?


P.D.- Elo, te lo dedico ;-P

Que se pares el mundo.....que yo me bajo

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Llevo unos días que no dejo de asombrarme de como está el patio: 

El domingo, va y ganan los del PP. Si preguntas a la gente, nadie les ha votado, pero mira tu por donde, han conseguido mayoría absoluta sin tan siquiera explicar cual era su programa electoral, total, con lo mal que lo estaban haciendo el resto, para que iban a hacer nada ellos, pa cagarla???

Y eso que la Cospedal ya rajó por su boquita de piñón que la que nos iba a caer con Don Mariano era de cagarse.... Pero nada, que así somos los españolitos....Aunque, pensándolo bien, ya que los del PP son los que nos han metido en esta crisis, que nos saquen ellos, no???

Luego, la Soraya Saínz de Santamaría, recién parida hace diez días que aparece tan pancha en el balcón de Génova, junto al resto de compañeros de partido. Obviamente, esta señora, con muchos posibles, no se va a tomar sus dieciséis semanas de baja maternal que le corresponden por ley, no vaya a ser que de un mal ejemplo al resto de mujeres....

Cosa que me lleva a pensar en otro debate que se ha generado estos días referente al feminismo. Por que si, porque lo de Soraya, me parece muy feminista: mi carrera antes que mi familia....

Y es que, a través del blog de Armandilio, leo que se ha generado debate por un artículo suyo en Bebes y más, en el que hablaba sobre la nueva cuna Duerme Conmigo de Nenuco. Como única pega a su artículo, destacaría el comentario sobre el biberón, aunque puedo entender que, una de las finalidades del colecho, es favorecer la lactancia materna,  eso no excluye que una madre que opte por el biberón no pueda colechar.....

Bueno, pues a raíz de ese artículo, una diputada de Equo, ha tachado a Armando de machista por defender el colecho y la lactancia materna....Al parecer, según ella, de esta manera, los hombres se escaquean de sus funciones como padre.....

La pena de todo, es que esta señora, encima ejerce la censura en su blog, publicando solo aquellos que le interesan y obviando los comentarios de gente tan respetable como el propio Armando, Ileana de Tenemos Tetas o María Berrozpe de Reeducando a mamá.......

Los políticos van a los suyo ( si, me debo haber caído del guindo....), la conciliación familiar no le interesa a nadie más que a una pandilla de "raritas" ( porque así es como nos ven, como unas raritas....), las feministas son las peores enemigas de las mujeres,...... Si a todo esto, le sumamos el debate de Gaspar Llamazares a través de twitter con varias mamis y que originó un completo e interesante post de Madame Ogou en este blog, me dan ganar de apearme de este país y del mundo entero.


Más que congreso, encuentro de amigas

martes, 22 de noviembre de 2011

Desde el blog de Suu, os traigo la aclaración de lo que ha sido el encuentro de esta semana:

Hoy quiero hacer una aclaración con respecto al post de ayer. Algunas os habéis sentido un poco desplazadas por no haber sido invitadas. Lo que se trataba era de una reunión de amigas. Nosotras no sólo comentamos en los blogs, sino que hablamos por teléfono, nos mandamos correos y compartimos un día a día continuo. Somos amigas 2.0, que nos hemos conocido por la blogosfera hace más de un año y que desde entonces hemos entablado una fuerte amistad.

Somos un grupo reducido de la blogosfera y somos muy amigas. Hace ya tiempo que queríamos estar cara a cara, para poder abrazarnos y estar juntas. Algunas de este grupo tenemos la suerte de vivir en la misma provincia e intentamos vernos más a menudo. Un buen ejemplo es Eloísa, a la que suelo ver una semana sí y otra no, para darnos muchos achuchones o La Teta Reina, a la que últimamente veo cada semana o Treinteañera con hijo, que veo muy asiduamente. Además, algunas somos las que nos hemos visto este verano y hemos compartido juntas nuestras vacaciones. 

Quizá el problema es que le pusimos un nombre a este encuentro de amigas. Como éramos unas pocas y todas blogueras, nos gustó el I Congreso de Mamis Blogueras. Pero no se trataba de excluir a nadie ni de incluir a otros, sino se trataba de una reunión entre unas grandes amigas, que comparten su día a día, que hablan a diario por mail, por teléfono, por wasap, que se preocupan la una de la otra y que querían conocerse. Era una reunión de amigas, más que un encuentro bloguero.

Si alguien se ha sentido rechazada o excluida, pido que nos perdone porque no era nuestra intención hacerlo, ni mucho menos. Creo que sería una gran idea conocernos todos, pero eso debería hacerse en un lugar adecuado, no en un local de reducido tamaño como puede ser el de mi comunidad. Desde aquí invito a algún organizador de eventos para que piense en la publicidad que podría obtener de nuestros blogs para que haga realidad el I Congreso de Blogueras, al que, por supuesto, me encantaría ir.



Por mi parte y, por parte de otras mamas, queremos pedir disculpas si alguien se ha sentido ofendido por no haber sido invitado, pero, como ha explicado Suu, el nombre de "I congreso de mamis blogueras", tal vez ha resultado desafortunado porque, realmente, no se trataba de eso, sino de un fin de semana entre mamas que son más que blogueras, que son amigas con las que a diario reimos o lloramos, ya sea por mail, whatsapp, messenger,.... Y que tenemos una relación que vas más allá del blog.


No queremos que nadie sienta que ha sido excluido, porque esa no era nuestra intención.

Pensamientos electorales ( por Madame Ogou )

miércoles, 16 de noviembre de 2011





Sé que estamos aquí para hablar de otras cosas, pero resulta prácticamente imposible sustraerse al tsunami electoral, por más que estemos enganchados al deuvedé de Kungfu Panda. Además y gracias al tuiter, ese universo mínimo y fascinante donde colisionamos los unos con los otros, pasan cosas como ésta (http://www.sermamas.es/postparto/lactancia/redes-sociales-conciliacion-maternidad-y-politicos/), que convierten en una tarea más imposible aun el ignorar la campaña.
 
Me parece que leer la entrada en Ser Mamás sobre el intercambio de pareceres entre Conciliación Real YA y Gaspar Llamazares es muy ilustrativo. Sin embargo, quería añadir mi particular granito de arena como Madame Ogou respecto a las elecciones y la conciliación familiar, si no les importa y si hay huequito para esto. 
 
Por resumir, le diría a Gaspar Llamazares, representante, por otro lado, del partido al que pretendía votar este domingo, lo siguiente:
 
1. Gaspar, me parece muy bien que quieras luchar contra la estigmatización de las mujeres y a favor de una vida social y laboral compatible con la maternidad. En serio, creo que es loable y magnífico. Pero, Gaspar, me parece que esa forma tuya de ver el mundo es apropiada para otro planeta u otra época. Y mira que normalmente te considero una persona inteligente y apruebo la mayoría de las cosas que dices. En fin, que iba a votar a tu partido este domingo. 
 
2. Sin embargo, en este caso concreto, es leerte y sentirme como si recitara párrafos de Lenin mientras quemo mi sujetador públicamente. Tus palabras me suenan antiguas. Me da la impresión de que, a la hora de pensar la maternidad, como a la hora de valorar las relaciones laborales, divides el planeta en oprimidos y opresores, que los hay, bajo el peso del rancio patriarcado oligarca y castrante. Suenas a que los hijos son obstáculos, a que quieres salvarnos de nuestra maternidad por el método de borrarla del mapa, a que te figuras que hay ganas o cuerpo para pasar más horas en el trabajo o en la terraza que con tus seres queridos. Creo que esa concepción del universo es, perdóname, Gaspar, caduca y carca.
 
3. Hace cinco años que nació mi sobrino Diego. En aquellos tiempos en que era soltera y entera, yo también era un poco Gaspar Llamazares. No entendía que mi cuñada tuviera que sacrificar sueldo, promoción y horas de trabajo en el altar familiar mientras mi hermano seguía subiendo en la empresa y ni se planteaba una concesión a la familia. No podía comprender que mi cuñada quisiera hacer esos sacrificios, ni que se asumiera socialmente. Básicamente, rechazaba visceralmente que mi cuñada desease trabajar en y por su familia. ¿Por qué? Porque no sabía realmente lo que significa tener hijos: que una vez que tienes familia, no puedes actuar como si no existieran, como si nada hubiera pasado por tu útero ni aterrizado entre tus brazos. 
 
4. El cuento cambió cuando llegó Miguel. Entonces asumí que formas una familia para disfrutarla y que quieres pasar tiempo con tu hijo y tu pareja, no convivir con dos compañeros de piso desconocidos. Ese mismo deseo es compartido por el señor Ogou y por Miguel. Ergo, queremos estar juntos y la sociedad, el gobierno y las empresas deberían facilitar que ese deseo se convirtiera en realidad. Es un deseo legítimo, que nos convierte en personas, no en máquinas o en proscritos. Es un deseo que nos humaniza y que hace que lo demos todo después en nuestro trabajo, porque nos sentimos completos y felices.
 
5. Hay muchos tipos de familias y de mujeres. Conozco a madres que se sienten incómodas por la cercanía física de sus hijos cuando dan el pecho o que están desesperadas por volver a trabajar desde la primera semana de baja o que meten a sus hijos en la guardería a los cinco meses para que socialicen. Pero también hay familias que quieren pasar tiempo juntas, crecer juntas, vivir juntas. Esas familias también se merecen un hueco en el manual de la doctrina feminista que has interiorizado, Gaspar. 
 
6. Tengo la suerte de que me guste mi trabajo y de hacer cosas que me interesan y completan, convirtiéndome en algo más que la madre de Miguel, pero aun así Miguel y el señor Ogou encabezan mi lista de prioridades. Convivo con ellos y son mi salvavidas, mi refugio, mi trampolín, mi creación, mi tesoro, mi pesadilla, yo. No me considero un ser alienado ni colonizado por el pensamiento patriarcal, oligarca y castrante. Me considero una persona con necesidades afectivas y con una vida fuera del trabajo que es tan gratificante o más que lo que me pasa cada día en la oficina. 
 
7. A veces bromeo con que mi vida se ha acabado o con que ya no soy persona tras el nacimiento de Miguel, pero es una de esas cosas que puedo decir sólo yo y que no digo en serio. A veces sueño con talasoterapias, viajes exóticos y la vida antes de Miguel, pero soy consciente de que hemos hecho una elección, de que él está antes que nada y de que la vida se nos ha virado a otra cosa. No entiendo el planeta, la existencia, nada sin él. Miguel es un compromiso para toda la vida y no quiero fingir que no ha pasado. También es una carga, lo reconozco, que se hace más llevadera con el señor Ogou, los abuelos y otros apoyos. Esos apoyos, teletrabajo, horarios flexibles y comprensión es lo que necesito, no una guardería para meterlo a las 16 semanas de haber nacido.
 
8. Llegarán tiempos distintos, que no mejores, y talasoterapias, viajes exóticos y otras delicias, pero la vida social y laboral como antes de Miguel es imposible. Y no la quiero tampoco. Gracias por intentar salvarme de mi hijo, pero creo que ya te dije que quiero disfrutarlo al máximo (con respiros, admito, en forma de abuelos, señor Ogou, etc.).
 
9. Si somos castigadas por ser madres, la opción no es salvarnos de la maternidad. Los hijos no deberían ser un obstáculo para la carrera y echar horas en la oficina quemándonos las pestañas frente al ordenador no creo que sea el culmen de nuestras aspiraciones en la vida. Mucha gente trabaja para pagar deudas y porque vivir cuesta dinero. No porque se realice ni le haga especialmente feliz. Tener un trabajo digno, bien pagado y en las mejores condiciones debería ser nuestra aspiración en la vida, porque lo necesitamos para vivir, porque es inevitable. Sin embargo, la conciliación real debería ser obligatoria. Para las familias, los aficionados al pádel, los propietarios de mascota. Para todo el mundo.
 
10. Para mí, el meollo de todo este problema es la concepción que tenemos del trabajo, los horarios laborales y el sistemático desprecio por la maternidad y la familia que se ha instaurado en nuestra sociedad. Creo que lo que que hay que cambiar es la percepción de la conciliación en la empresa y en la sociedad. Creo que hay que volvernos más maternales. 
 
11. No quiero quitarte el mérito de, por lo menos, haber contestado a las preguntas de tus posibles votantes. Sin embargo, creo que tu concepción de la familia, la maternidad y el feminismo debe actualizarse. Las familias son familias, las madres son madres. Muchas familias quieren pasar tiempo juntas. Somos muchas las madres que no estamos oprimidas por teóricas obligaciones y terribles estigmas y que deseamos pasar más tiempo con nuestras familias sin que ese deseo nos cueste el empleo. Revisen las bajas de maternidad y de paternidad, los horarios laborales, el teletrabajo, las opciones para que seamos más productivos pasando menos tiempo en la oficina y disfrutando de una vida social y familiar de calidad. Piensen en crear sociedades más humanas y vivibles, donde los niños se eduquen con amor y respeto, a ser posible en familia.
 
12. Ya no sé si te voy a votar el domingo.  

Una pequeña historia cotidiana

martes, 15 de noviembre de 2011

Ella está estirada sobre las suaves sábanas de la cama. Sus rizos dorados descansan esparcidos sobre la almohada de plumas.

Mientras me mira, sus ojos se iluminan y me regalan una amplia sonrisa. Mi corazón se llena de alegría y le devuelvo la sonrisa.

Susurrando, me pide que me acerque y yo, sin dudarlo, acerco mi oído a sus labios para oír, dulcemente, como me dice en voz bajita " te quiero mucho ".

Mientras me separo de ella, intento contener las lágrimas de la emoción. La miro de nuevo y le respondo: " yo también te quiero hija "

La responsabilidad de asesorar

jueves, 10 de noviembre de 2011

Desde hace varias semanas y, como complemento a mi formación para el curso on-line de asesoras de lactancia de Fedalma, estoy asistiendo a un grupo "formal" de apoyo a la lactancia. Digo "formal porque, aunque yo había asistido durante bastante tiempo a un grupo postparto, no creo que se pueda considerar un grupo de apoyo a la lactancia como tal. En el tratábamos todos los temas, desde alimentación, anticoncepción postparto, sueño,....

Por eso, al empezar en este grupo, me han sorprendido varias cosas.

Por un lado, la gente que viene, en un 90% tiene algún problema, generalmente dolor y, por otro lado, no suelen repetir, es decir, que vienen muchas madres nuevas a cada reunión que no vuelven a la siguiente. En comparación con el grupo de postparto, allí habían pocas madres con problemas y eramos todas "repetidoras" semana tras semana.

Es obvio que, al ser un grupo de apoyo a la lactancia, hayan muchas madres con problemas, a las cuales se las asesora y se les ofrece apoyo, pero no entiendo porque son pocas las que repiten.

Otra de las cosas que me ha sorprendido es la cantidad de niños con frenillo sublingual. No quiero ser exagerada, pero de todos los bebes que he visto estas semanas ( pongamos que hayan sido unos 20-25 ), únicamente uno no tenía frenillo. Esto me lleva a plantearme otras muchas cuestiones: ¿Realmente la frecuencia de frenillo sublingual es tan alta? ¿O es porque al grupo solo vienen madres con problemas de lactancia secundarios a esos frenillos? Entonces, ¿es frecuente el frenillo sublingual o no? Y, si realmente los frenillos sublinguales son tan habituales, debo deducir que se ha dado siempre, no? No creo que sea una patología "nueva" o "moderna", así que, si ha existido siempre ¿Se detectaban en la antigüedad? ¿ que pasaba cuando no habían biberones ni asesoras?

Respecto a la función de la asesora, me impresiona la responsabilidad que supone. Muchas madres llegan a los grupos con dolor, grietas, infecciones,.... También con suplementos de biberón, lactancias diferidas, usando pezoneras,.... La problemática, en general, suele ser muy similar en todas las madres pero con más o menos complicaciones.

Ves a madres estresadas, agobiadas, mal aconsejadas, presionadas por la familia. Y allí está la asesora, con una posición de cierto "poder" por la sabiduría que le proporciona su formación y su experiencia. Se encuentra con una situación delicada con muchas implicaciones y en la que hay que "andar con pies de plomo" a la hora de aconsejar.

Y es que, según lo que le digas, como lo digas, puede no ser bien entendido o aceptado (vaya, como me pasa a mi muchas veces en el blog).

Y aún así, aunque las asesoras del grupo son grandes personas, con muchos conocimientos, empáticas y respetuosas, tengo la sensación que, de alguna manera, resultan a veces excesivamente "enérgicas" en sus consejos ( ojo, que es una apreciación mía y no quiero que nadie se sienta ofendido por ello ).

Veo a esas madres desconcertadas, que reciben consejos por todos lados, muchas se "resisten" a aceptar los consejos de la asesora y cuestionan lo que se les está explicando ( curiosamente no parecen cuestionarse los consejos de los "opinólogos" oportunistas con los que se han cruzado antes ).

Por eso, tengo la sensación ( completamente subjetiva ), de que la responsabilidad de una asesora es muy grande, más de lo que pueda parecer a simple vista, ya que lleva implícita muchos factores, no solo físicos, sino también psicológicos.

Llegados a este punto, me pregunto si, en un futuro, yo seré capaz de realizar una tarea como la de asesora.....


Nuestra historia ( por Kangoovan )

miércoles, 9 de noviembre de 2011



A los 2 años de casados decidimos que era el momento para tener un bebé. Nunca nos imaginamos lo que estabamos a punto de experimentar siendo una pareja tan joven, tan sana y creyendo que estabamos en el mejor momento de nuestras vidas para convertirnos en padres. La situación económica era ideal, acababamos de comprarnos una casa, teníamos trabajos estables, mucho amor entre nosotros y sobre todo juventud.

Recuerdo perfectamente el día que comenzamos con "la tarea", fue en el mes de agosto y coincidía con la boda de unos amigos ¡que curioso que recuerde esa fecha! ahora me lo parece.

Comenzaron a pasar las semanas, se cumplieron los primeros meses de espera y anhelo y aún no nos llegaba la sorpresa. Decidí visitar a mi ginecólogo y platicarle mis intenciones. El amablemente me dijo que todo estaba en "orden" y que siguieramos en el intento, pero como soy de perfeccionista y me gusta tener el control de las situaciones le pedí a mi esposo que se revisara, así que en el mes de enero fuimos a ver a un médico que lo había operado cuando soltero, éste le hizo varios estudios, conteo espermático y demás. Todo en orden.

Pero no conforme, le pedí a mi esposo que visitaramos a un especialista, así que fuimos a ver a un Urólogo que también le mandó a hacer análisis y los resultados fueron igual de favorecedores, no había nada de que preocuparse.

Los meses siguieron transcurriendo y nada. No había señales de bebé en camino. La gente a nuestro alrededor que sabía que estabamos en la tarea ya nos preguntaban con extrañeza que como ibamos? que si aun teniamos el plan en mente?

Al mismo tiempo, yo empecé a sentirme muy incomoda en el trabajo, sentía que no era lo que quería estar haciendo, me sentía insatisfecha e infeliz. Eso, mas no quedar embarazada me estaban provocando ataques de ansiedad a diario por lo que decidí dejar de beber alcohol en las fiestas y dejar de fumar para ser una persona mas saludable.

Cumplimos el año, nada aun. Volví a visitar a mi ginecólogo quien me receto 5 pastillas seguidas de una inyección para darme una "ayudadita". Lo tome por 2 meses y nada.

Mi madre preocupada me había conseguido el teléfono de un ginecólogo especialista en fertilidad, fuimos a conocerlo. Nos recomendó hacerme un estudio de las trompas de falopio, dijo que en mi esposo ya no había nada mas que buscarle y que si en dado caso el resultado de mi estudio salía "normal", nos iba a dejar que siguieramos en el intento sin ningun tratamiento por otros 6 meses. Yo me asuste un poco, así que en lugar de hacerme el estudio, me autorecete 6 meses mas de intento.

Llegó diciembre. La situación en el trabajo me era ya insoportable, caí en una crisis justo a punto de cumplir años (el 9 de diciembre) y un buen día no pude ir a trabajar. Me encontré llorando en el baño, incosolable, no sabía porque, solo tenía un gran temor de ir a esa oficina y de pasar todo el día en un lugar en el que ya no me sentía satisfecha a excepcion de la buena paga que recibía quincena tras quincena.

Pasé aquella navidad entre mi ginecólogo (a quien culpe de esta crisis en un principio) quien me dirigió con un psiquiatra, quien a su vez me dirigió con un psicologo... Y empece terapia. Me diagnosticaron ataques de pánico.

Entró enero nuevamente y yo decidí tomar las riendas de la situación. Comencé a practicar yoga, a leer libros de autoayuda y a tratar de alejar el estress de mi vida lo mas que pudiera. A comer mas sano, a rodearme de gente positiva y a dejar de hablar del tema bebé (aunque por dentro era una herida que me dolía todos los días). Al siguiente mes, tuve fuerza y valor para hacerme aquel estudio de las trompas de falopio, el resultado fue "normal" con lo que el especialista nos dió otros 6 meses para seguir intentando quedar embarazada.

Durante esos meses, se convirtió en un reto de todos los días levantarme para ir a trabajar. En el fondo me sentía triste todo el tiempo, a mi alrededor parecía que había un complot y todas las mujeres que conocía se estaban embarazando como por arte de magia, todas menos yo. Amigas, primas, conocidas, vecinas...todas..al menos esa era mi percepción.

Mi psicologa me "abandonó" a los 3 meses, me dijo que ya estaba lista para seguir por mi misma, pero yo sentí que me había abandonado. Alguien me recomendo ver a un homeopata, asi que comence a verlo y él intentó ayudarme durante varios meses. Su teoría era que tenía un desajuste hormonal y esto a su vez estaba provocando los ataques de ansiedad y de pánico. Por otro lado, no había santo al que no le rezara, truco que no intentara ni veladora que no prendiera en cuanto templo visitara. Me recomendaban ir a misas, rezar rosarios, beber agua bendita o agua traida desde algun cerro donde había un santo milagroso. Todo lo intentabamos.

Ese verano se cumplieron 2 años de larga, larguísima espera. En mi intento por concentrarme en otras cosas me inscribí a un curso de maquillaje profesional y comencé a pintar de nuevo. Visité a otra psicologa que había sido monja y luego decidió ayudar a las personas con problemas emocionales. Fui a dos o tres consultas con ella, me enseño algunas técnicas para liberar las emociones y de igual manera que la psicologa anterior, me dio el alta en "dos-tres patadas". A lo mejor no estaba tan mal como creía, pero me era muy difícil verlo.

También intenté la terapia de flores de bach, pero me topé con una charlatana que además me hizo una terapia con imanes y me diagnosticó fiebres exóticas de otras partes del mundo así como algunas enfermedades ocultas en mi organismo que me negue a aceptar y salí corriendo de ese lugar.

Al final de ese mes, conocí a un chamán que vino de paso por la ciudad. Me llevó una buena amiga que decía que a ella le había resuelto la vida, así que pense, porque no? El chaman me hizo una limpia y me regaló varias piedras, cuarzos de colores energetizados por él mismo. También me dio un par de collares y me dijo que en efecto, si me iba a embarazar...

Ese mismo mes, tome finalmente la decisión de renunciar a aquel trabajo. Fue una decisión que me costo mucho tomar pero una vez que lo hice sentí una liberación absoluta. Trabaje durante 1 mes mas y al final de septiembre visite al ginecolgo especialista en fertilidad con quien comence tratamiento.

Me hicieron la primera inseminación artificial en octubre. El resultado fue negativo, pero yo aun tenía esperanzas, era el primero, pense que estabamos como preparandonos y que el segundo intento sería el del resultado positivo. En diciembre me sometí a la segunda inseminación. Fui a dar al hospital con una sobreestimulación ovarica...Mi familia se asusto, mis hermanos me regañaron, me insistian que parara la situación, que me diera cuenta de lo joven que soy y que no dañara mi organismo. Mi madre me hablaba de adopcion y mi suegra seguía rezando. Después de 2 semanas en recuperación y de otro resultado negativo, llego la navidad.

Fue una navidad triste, me sentía completamente decepcionada, extrañada, sola, incomprendida, enojada....así que como propósito de año nuevo decidí que era momento de parar. No más médicos, no mas tratamientos, no mas conteo de días, no mas bebés. Era tiempo de cambiar el chip, ya había sido demasiado desgaste físico, emocional, económico. Ya no podía más. Le prohibimos a todos nos hablaran del tema y empezamos el año con planes de viajes y cambios en nuestras vidas.

Lo primero que sucedió fue que volvimos a ser los de "antes". Una pareja libre, feliz, como recién casados. Nos divertíamos de nuevo, nos reíamos juntos, volvimos a hacer el amor como antes de preocuparnos por un embarazo y comencé a recuperarme.

Ese febrero me fui de vacaciones con dos grandes amigas. Nos fuimos a la playa y al mar le pedí que me limpiara, que me llenara de energía, que me mostrara un nuevo rumbo. Regresando a casa, comencé a buscar de nuevo un trabajo, con la idea de conseguir aquel trabajo que me hiciera feliz.

Y en eso, sucedió el milagro. Estaba embarazada sin haberlo pensado, sin darme cuenta, sin saber en que momento sucedió. Fue algo tan inesperado que me costo meses creerlo, aun con los malestares del primer trimestre y aun con haber escuchado su fuerte corazon latir en los ultrasonidos.

Ha sido la sorpresa mas maravillosa que hemos recibido! Fue una larga espera y ha sido un embarazo feliz. Aun no tengo las palabras para describir todo lo que me ha cambiado este pequeño que esta por nacer en 1 mes aproximadamente. Es mi gran realización, mi gran asombro, todo nuestro amor.

Y nuestra historia, está a punto de comenzar...

Dando "mal" ejemplo

lunes, 7 de noviembre de 2011

La semana pasada, en uno de esos momentos de descanso en el trabajo, me dio por ojera una revista de prensa "amarilla" que corría por allí. No soy mucho de este tipo de panfletos, pero, atraída e hipnotizada por la visión esperpéntica de la Duquesa de Alba y su boda, me deje seducir por ese vestido color salmón y esas medias de rejilla blancas.

Después de tragarme páginas y páginas de fotos prehistóricas y del antiguo Egipto ( lo digo por la momia de la Duquesa ), llegué a otras con noticias más cortas............................ Y Zas, la primera en la boca: Una pseudofamosa ( dícese de esas a las que no se les conoce oficio ni beneficio más que ser la hija de, la hermana, de la mujer de,....) que acaba de parir a una niña y que, en la entrevista, le preguntan si ahora le va a dedicar tiempo a su hija o va a trabajar. Su respuesta: Tengo que trabajar.

La leche que me han dado!!!! Por aquí un montón de mamas y papas luchando por una Conciliación Real Ya y, viene esta, que no necesita trabajar ( joder, que para algo es pseudofamosa, que venda la exclusiva de las fotos a la revista y se dedique a cuidar a su hija ) y dice que no puede cuidar de su hija porque tiene que trabajar...... Así que, me planteo que yo debo ser una completa gilipollas que, aunque tiene que trabajar, cree que cuidar de su hija es el mejor trabajo del mundo ( a parte de ser el más duro y poco remunerado a nivel económico, pero, a nivel emocional, ...... Vaya si compensa!!! ).

Bueno, después de sacar el hígado por la boca leyendo esas declaraciones, sigo avanzando y me encuentro con otra pseudofamosa ( en esta ocasión, versión novia de..... ), embarazada y apunto de parir............oooooohhhhh, que bonito!!!!

Y me pongo a leer, más por cotillear que por otra cosa. De golpe, los ojos se me salen de las órbitas cuando leo que no le va a dar el pecho porque "quiere compartir las tareas de la paternidad desde el primer momento". Wait a minute que lo vuelvo a leer...... Si, si, ha dicho eso exactamente.......

Vale Lady, respira jondo.

Ahora resulta que, una de las pocas cosas que podemos hacer en exclusiva las madres y que, no olvidemos, es la mejor alimentación que puede recibir un bebe, es una "tarea" que hay que compartir. ¿ Que pasa, que no hay más cosas por hacer ? Porque mira que hay cosas que un padre puede hacer para colaborar: vestir al bebe, cambiar pañales, bañarlo, hacerle masajes, cantarle, acunarle, ponerlo a dormir, portearlo, besarlo, jugar con él...... Pero no, claro, que se me olvidaba que esta pájara es "modelo" y dar el pecho "estropea" las tetas....

En fin, que ya sabemos todos a estas alturas que esto es Españishtan y, aquí, no tenemos famosas como Gisele Bundchen o Salma Hayek para apoyar y defender la lactancia

Galletas terroríficamente buenas

viernes, 4 de noviembre de 2011


Aprovechando que esta semana ha sido la fiesta de Halloween ( de la cual os expliqué el origen en otra entrada ) y, con la excusa de tener una fiesta infantil en casa de mi amiga Oneone, he hecho galletas especiales de halloween.

Como no quería hacer las típicas galletas de mantequilla ( aunque son las que más duran con el paso del tiempo ), busqué una receta diferente.... Y encontré esta en el blog Gears Company:


75 g de mantequilla sin sal
75 g de azúcar mascabado dark (azúcar moreno) ( yo he usado Panela )
1 huevo mediano batido
50 g miel de caña  (aunque yo utilicé miel de abeja) *preferible miel de caña
300 g de harina blanca con levadura
1/2 cucharita cafe de gengibre molido ( en Mercadona tienen )
1/2 cucharita cafe de canela  molida
Cobertura fondant 
Chocolate repostería ( yo he usado un tubo de Icing negro del dr.Oetker )

Con estas cantidades, salen aproximadamente unas 20 galletas grandes. Si queréis hacer más, solo tenéis que doblar la cantidad de los ingredientes.

Debo reconocer que, las galletas, con esta receta, quedan estupendas, mucho más buenas que las de mantequilla.....Peeeeeeero, se reblandecen muy rápido y más al poner el fondant, así que, hay que comerlas pronto si queréis que estén crujientes ( de todas formas, las galletas, aunque estén blandurrias, están buenas igual ).

La preparación de las galletas es muy sencilla:
  1. Mezclamos la mantequilla con el azúcar moreno hasta obtener una pasta
  2. Precalentar el horno a 180º.
  3. Añadimos el huevo, la harina, la miel y las especias.
  4. Mezclamos todo bien hasta conseguir que quede todo ligado ( lo mejor es hacerlo con las manos )
  5. Envolvemos la masa con film y la dejamos 30 min. en la nevera.
  6. Pasados los 30 min., retiramos el film y extendemos la masa sobre una superficie enharinada, dejando un grosor de unos 2-3 mm.
  7. Cortar la pasta con los cortapastas ( en mi caso, usé uno redondo, uno de calabaza, uno de fantasma y uno de murciélago ).
  8. Hornear las galletas hasta que estén doradas.
  9. Decorar con el fondant
El resultado ha sido este:

Galletas jack ( Pesadilla antes de Navidad )
Galletas variadas ( calabazas, murciélagos y fantasmas )
























Galletas fantasmagóricas

Como me convertí en Madame Ogou

jueves, 3 de noviembre de 2011


Hoy os traigo otra entrada de Madame Ogou:

Esta semana se cumplen exactamente cinco años desde que conocí al Señor Ogou. La próxima, dos años desde que Miguel aterrizó, vía cesárea de urgencia, en nuestras vidas. Desde mi punto de vista, se trata de dos milagros totalmente inesperados que dieron un giro completo a mi existencia y sacaron a relucir mi auténtico yo. De dos revelaciones tipo San Pablo corriendo a matar cristianos y cayéndose no una, sino dos veces, del caballo.
 
El encuentro con el Señor Ogou me demostró que podía ser que no estuviera condenada inexorablemente al reumatismo y la dentadura postiza en soledad. Miguel, que no había nacido con las trompas de falopio tan inútiles como si me las hubieran sellado al nacer y que hay amores que no puedes ni imaginarte. Ambos me probaron que no sabía nada de la pareja ni de la maternidad y que me pasé la vida hasta ellos metiendo la pata vergonzosamente cada vez que abría la boca para dar un consejo o una opinión al respecto.
 
Hace apenas un mes que me encontré con tres amigas solteras y enteras para almorzar. Están en la edad en que el reloj biológico les impide pensar en otra cosa con su tic tac amenazador in crescendo y buscan reafirmarse como madres futuribles o como candidatas al ligamiento de trompas con cada madre que se encuentran. Me comentaron que no hay cosa que les irrite más que las amigas que se embarazan y les explican, con suficiencia de miembro de un club muy exclusivo, que no pueden entender la maternidad hasta que están en el ajo. Aparté mis cubiertos un momento, me limpié la boca con la servilleta y les espeté, con cariño y firmeza: "Tienen razón, lo siento".
 
Nadie ni nada pueden prepararte para la maternidad más que la maternidad en sí. Y, a veces, ni siquiera eso. Lo entendí en la primera semana en casa, recién llegada del hospital con Miguel y mis grapas, cuando la tremenda carga de lo que estábamos haciendo se me hizo patente en toda su increíble grandeza sin enfermera o apoyo cerca más que el del Señor Ogou, tan desorientado y aterrorizado como yo con nuestra situación.
 
Tuve que ser madre para poder tirar a la basura el libro de Estivill Duérmete niño. Antes, creía que lo normal era que el niño tuviera su habitación desde que salía del hospital y que durmiera solo y observaba con conmiseración y superioridad a las madres débiles que les permitían dormir con ellas hasta los tres o cuatro años. Antes de Miguel, respetaba a Supernanny. Tras la caída del caballo denominada parto y maternidad, entendí el colecho, consideré a Estivill un nazi y me arrepentí de haberlo regalado a mi cuñada, error fatal que creo que jamás me perdonarán mis sobrinos.
 
También tuve que ser madre para entender la fuerza del instinto y enamorarme de la lactancia materna. Había tenido pocos, pero algún ejemplo de LM cerca, y consideraba que el biberón era algo normal, asumible. Fui a grupos de apoyo durante el embarazo y recibí la información típica en estos casos, pero sólo Carlos González y la odisea de intentar que Miguel se prendiera, más la recompensa de poder alimentarlo, me empujaron a seguir agarrada al sacaleches contra viento y marea hasta ahora. Y que Nestlé me perdone, pero no puedo evitar considerar las leches artificiales casi como veneno, aunque sé que no hay otra solución para muchos padres. El vínculo, la plenitud como mujer, la salud, ... todo te empuja a abrirte la camisa y ofrecerle los pezones al niño. Creo que resistirse a ese impulso es mucho más difícil que seguirlo.
 
Así que aquí estoy, emparejada y madre contra todo pronóstico, con los pechos al aire cual sueca en película de destape y diciéndole a todos aquellos a los que mortifiqué con comentarios estúpidos y desinformados y con consejos bienintencionados pero ignorantes, que no lean a Estivill, que le den una oportunidad a la lactancia materna y que dejen que el instinto y los churumbeles les sirvan de guía para ejercer de padres. Sobre todo, que los disfruten, que crecen rápido y se escapan entre las manos. Que la naturaleza es sabia. Y que, como el maestro Oogwei diría, no hay que vivir del pasado ni preocuparse por el futuro, sino vivir el presente, que como su nombre indica es un regalo.

Os presento a............. Kangoovan

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Como veis, mi llamamiento para encontrar colaboradoras en el blog ha dado sus frutos. Si hace un par de semanas os presentaba a Madame Ogou, hoy tengo el placer de presentaros a Kangoovan, una futura mamá mejicana de 29 años:



Estoy embarazada de mi primer hijo, será un niño y le llamaremos Alejandro (tengo 34 semanas de embarazo feliz). Lo hemos estado esperando con gran ilusion desde hace varios años y ahora que vivimos, aun hay dias que no puedo creerlo.

Durante toda esta etapa del embarazo me he empeñado en aprender todo lo que me sea posible para estar lo mas informada respecto al embarazo, parto, bebe, sus cuidados, alimentacion, etc. no me fio de los comentarios de los demas, y mas que me he dado cuenta de que la gente a mi alrededor se han convertido en expertos "opinologos" (que generalmente me llenan de dudas y miedos infundados). Ahora, despues de leer varios libros, blogs, ver algunos documentales y videos, asistir a reuniones de grupos de lactancia, a favor del apego, del colecho, del amor, me siento mas segura y mejor informada con lo cual me da un mal sabor de boca escuchar a estos "opinologos" hablar sobre estos temas. Me dan ganas de educarlos, de ponerlos a leer, a investigar, de explicarles que estan equivocados!! pero se que no se trata de convencer a nadie, asi que solo sonrío.

Me doy cuenta de la ignorancia en los demas y lo peor de todo es que quieren convencerte de hacer o no hacer de la crianza de tu propio hijo lo que ellos creen que es conveniente.

Que no es bueno amamantarlos tanto tiempo (refiriendose a mas de 6 meses), que el resultado de esto se ve en las estadisticas de mujeres con osteoporisis..mito. Que despues de los 6 meses la leche materna ya no es "buena"...mito. Que el bebe no se llena y por eso hay que complementar con un biberon..mito.. y asi! una infinidad de mitos y opiniones tercas que he recibido..

Siento que debo estar defendiendome todo el tiempo cuando comento que quiero amamantar a mi bebe, que es lo que deseo, que hare mi mejor esfuerzo, me causa una gran ilusion tenerlo en mis brazos y llenarlo de todo este amor, y que ya lo vivire, ya podre formar mi experiencia y tomar la decision de cuando sera el momento para dejar de hacerlo o como hacerlo, pero porque estan tratando de convencerme de que no lo haga? de que me ira mal, de que sera muy duro?? dejenme vivirlo! a nadie quiero convencer, que nadie me quiera convencer a mi, pido respeto, soy una mujer capaz de tomar sus propias decisiones.

Y luego pienso, si es tan dificil ahora que aun no nace Alejandro, como ire a sobrellevar los comentarios, juicios, opinones en el futuro cercano?? Creo que mi mejor aliado sera estar rodeada de gente que comparta estos sentimientos, de los grupos de apoyo a la lactancia, de mi esposo, de mi hijo. Y encontrar lo que sea mejor para nosotros y nada mas.

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