¿Somos prescindibles?

lunes, 28 de febrero de 2011

El otro día, en el blog de Ana, Creciendo con David, surgió un debate sobre la relevancia de la madre en el cuidado del bebé. Allí debatimos largo y tendido, pero como no es plan inundarle el blog con un debate sin fin, he preferido reflejar aquí mi visión.

Para empezar, diré que, realmente, la madre es prescindible en cuanto que cualquier persona puede cuidar, amar y proteger a un bebé aunque no sea un hijo biológico. Incluso las funciones que nos son propias, como la lactancia, pueden ser realizadas por otras personas gracias a los avances científicos.

Si tan imprescindibles fuéramos las madres, las tasas de mortalidad infantil serian mucho más altas, ya que, los bebes que perdieran a sus madres, no serían capaces de sobrevivir sin su afecto, su calor y sus brazos para acunarlo.

Por otro lado, podemos referirnos a la Teoría del Apego de J. Bowlby, la cual nos dice que todos los bebes necesitan una figura de apego para desarrollarse. Esa figura puede ser la ser la madre, pero puede ser también  cualquier cuidador ... Aunque las teorías de Bowlby no van dirigidas a especificar quien es la figura de apego, si que habla de "Cuidador", por lo que podemos entender que hace referencia a cualquier persona que cuida del bebe, ya sea madre, padre, abuelo o canguro....

Con todo esto, realmente, las madres parece que no somos tan necesarias, no? A parte del mero hecho de gestar y parir, parece que no tengamos más funciones propias!!!

Otro aspecto que creo es importante, es el papel de la mujer en la sociedad y los roles que se nos han atribuido en diferentes épocas.

Desde la prehistoria hasta el momento actual, el rol de la mujer ha ido cambiando, generalmente en función de la sociedad. Cuando las mujeres no eran necesarias para producir, su función básica era la reproducción y el cuidado de los hijos. En cambio, cuando por circunstancias diversas, eran necesarias ( por ejemplo durante las guerras mundiales, cuando todos los hombres estaban luchando y no había mano de obra para las fábricas ), entonces pasaban a ser muy importantes a nivel social y se las incorporaba al mundo laboral.

Obviamente, cuando esas circunstancias desaparecían, las mujeres eran devueltas a sus funciones, es decir, cuidar de la casa, los niños y los ancianos.

No debemos olvidar que durante la mayor parte de la historia, hemos vividos en una sociedad machista, donde siempre se ha impuesto el más fuerte y donde la religión también ha tenido un papel importante a la hora de infravalorar a la mujer....

A finales del S. XIX y principios del XX surgió el movimiento feminista con la idea de reivindicar los derechos de la mujer, a ser tratadas como iguales a los hombres en todos los niveles.

Y, aunque debemos estar agradecidas al movimiento feminista por conseguir la equiparación de derechos entre hombres y mujeres, hay aspectos en los que nos han hecho perder y, esos, son precisamente los aspectos que nos son propios, como la maternidad...

Por tanto, hemos conseguido ser libres para trabajar, estudiar, decidir con quien casarnos, votar...Pero hemos perdido la capacidad de poder disentir. En la actualidad, se valora más el querer escalar puestos en la sociedad, en querer desarrollar una carrera brillante, en entregarse al trabajo en cuerpo y alma... En cambio, querer ser madre y querer cuidar de tus hijos en exclusiva parece una locura.

Podríamos decir que se ha dado la vuelta  a la tortilla. Antes, querer trabajar fuera de casa estaba mal visto y, ahora, está mal visto querer quedarse en casa... Seguimos sin poder decidir, porque la sociedad nos va a juzgar igualmente.

Y, después de todo este rollo, debo decir que yo creo que las madres somos imprescindibles. Que salvo casos muy concretos, una madre debe ser la cuidadora principal de su hijo, ya que es la que está mejor preparada para ello, la que tiene la capacidad de alimentarlo con su pecho, la que es capaz de oír su llanto y diferenciarlo del de cualquier otro bebe,...

Creo que, como mujeres adultas que somos, como madres, tenemos todo el derecho del mundo a reivindicar nuestros derechos, a decidir como queremos vivir nuestra maternidad. No necesitamos a nadie que nos tutele, que nos diga que es lo mejor para nosotras. Creo que somos capaces de decidir si queremos cuidar a nuestros hijos o desarrollar una brillante carrera como ejecutiva agresiva.

Y, sobretodo, creo que tenemos derecho a defender nuestro rol, el que nos es propio como mujeres: El de ser madres con todo lo que ello implica.

Pero, entonces, ¿ Que pasa con el padre ? ¿ Queda en un segundo plano ? ¿ El prescindible es él ?

Pues no, el padre es igual de importante que la madre, para algo forman una unidad familiar.

Y, en lo relativo al cuidado del bebe, creo que se deben complementar. La madre puede hacer unas cosas y el padre otras. No considero que el cuidado de un bebé tenga que ser una competición por ver quien le quiere más, quien le cuida mejor,... Creo que ambos progenitores están al mismo nivel y colaboran, se reparten las tareas y cuidan con igual cariño de su bebé.

En definitiva, mi conclusión es que la nueva "moda" de la prescindibilidad de la madre, no es mas que una consecuencia, casi una herramienta, necesaria e imprescindible, de la tendencia social imperante, la que determina que la mujer "debe" realizarse profesionalmente, que está "obligada" a lanzarse a la vorágine de la competitividad, que debe priorizar su carrera... Si debes convencer a la mujer de que debe dedicarse en cuerpo y alma a este rol social, debes "tranquilizarla", hacerle ver que no es necesaria, que no debe perder su tiempo en cualquier otro ámbito alternativo, como en el cuidado de los hijos.

Experiencias de parto: MamadeBegues

viernes, 25 de febrero de 2011

La entrada de ayer ha empezado a dar sus frutos y, otra mamá, amiga y comentarista de este blog, se ha animado a enviarme su experiencia de parto.

Se trata de la experiencia del segundo parto de MamadeBegues, a la cual recordaréis porque la semana pasada compartió con nosotras su historia sobre la lactancia y el embarazo.

Os dejo aquí su historia, que seguro os va a conmover mucho....



Hola, me llamo Neus y soy madre de dos preciosas niñas. Clàudia, la mayor tiene casi tres años y Martina, la pequeña acaba de cumplir seis meses y medio. Cada una es especial a su manera, cada parto fue especial a su manera.

Me ocuparé en este escrito del nacimiento de Martina. Primero porque se lo debo a Pepi, me lo pidió hace exactamente seis meses y medio y aun no lo había hecho. Segundo, sin desmerecer mi primer parto, el nacimiento de Martina ha sido una especie de “revelación”, si me permitís la expresión. Comencemos sin más, el relato.

Empezaré por comentar que vivo fuera de Barcelona a unos treinta minutos, sin tráfico, del Hospital en el que me tocaba parir. Primero debo recorrer una carretera de curvas (vivo en lo alto de una montaña, bajita pero montaña). Después enlazar con la C-32 (una vía de acceso a Barcelona muy transitada) y desde esta llegar a la B-20 (la Ronda de Dalt, vía que rodea Barcelona pensada para no tener que atravesar la metrópolis).

Pongámonos en situación. Diez de Mayo de 2010. Estoy de cuarenta semanas y seis días. Tengo ganas de parir pero no quiero pasar ni un segundo más de lo imprescindible en el Hospital. Es una tarde preciosa, de primavera al 100%. Al recoger a Clàudia vamos a pasear por un prado cercano a su escuela. Recogemos flores, jugamos un poco. Me siento bien.

Mientras cenamos me noto diferente. No son contracciones, no es dolor, me siento diferente nada más. Una vez se ha dormido mi pequeña y su papa, me apetece ver un ratito la TV. Me siento en el sofá pero no encuentro la posición. No acabo de estar cómoda. Me estiro y siento algo en la pelvis. Un movimiento quizá. En seguida me doy cuenta de lo que ha pasado. He roto aguas. Bueno tengo una horita para llegar al Hospital (eso dijeron en la última visita), voy al baño y…vaya empiezan las contracciones. Son fuertes, dolorosas y muy seguidas. 

No hay que perder tiempo. Despierto a Rafa (compañero y papa fiel, cariñoso y paciente). “Deprisa esto va muy rápido”. Se levanta y mientras se ocupa de llevar a Clàudia a casa de unos vecinos yo me voy vistiendo. Deambulo por casa moviendo la pelvis, caminando, poniéndome en cuclillas. Así alivio el dolor. A pesar de todo, me siento bien, ligera, fresca, feliz. 

Estas sensaciones me acompañaran todo el trayecto al Hospital. Cojo unos zapatos pero no me veo capaz de ponerlos. Bajo descalza al parking con dos toallas, una para el asiento y la otra, por si Martina nace en el coche para poder envolverla en algo limpio. Allí me espera Rafa. Subo. No puedo parar de hablar. Estoy feliz. Me siento ligera y fresca a pesar de las contracciones. No, no estoy, SOY feliz. 

Durante el viaje todo me parece diferente. El coche, Rafa, el paisaje (al que apenas presto atención) yo misma me veo, me siento diferente. Todo está envuelto en un aura de romanticismo, todo es bello. 

Siento la imperiosa necesidad de empujar, menos mal ya estamos en la puerta del Hospital. Allí un camillero que está en un descanso nos ve, intuye la urgencia y tira su cigarrillo, corre a por una silla de ruedas. Rafa ha salido del coche y entra para avisar. Yo desde mi burbuja de “bienestar” grito “ No me dejes sola !!“.

En seguida me están visitando. Yo repito una y otra vez que quiero empujar. Ya en el paritorio de urgencias me ayudan a quitarme la ropa. Menos mal, me molesta todo lo que llevo encima. Me ponen en posición ginecológica y Rafa que acaba de llegar me ayuda a mantenerme sentada. 

Yo  repito “quiero empujar!!!” y una comadrona (lo siento, no recuerdo tu nombre) me contesta “Adelante” . Es tanto mi ímpetu que tienen que dirigirme un poco. Empujo una vez, empujo de nuevo. Me dicen si quiero tocar su cabecita, está ya asomando. La toco, húmeda y calentita, es mi niña. Otro empujón y un par más. 

Oigo como la comadrona me dice si quiero sacar yo a la pequeña. Si, quiero. La cojo con mis manos por debajo de sus bracitos y estiro suavemente llevándola hacia mi pecho, esta húmeda, caliente y grasienta, es preciosa. 

No siento más que un gran alivio y placer. Si, aliviada después del dolor. No recuerdo el dolor sino como una presión enorme en la pelvis, ya no recuerdo el dolor. Empiezo a temblar. Pero no tengo frío. Oigo de lejos, sigo en mi burbuja de felicidad. Solo veo a mi niña, sigo liviana y fresca. Solo siento a Rafa a mi lado, sigo en mi felicidad.

Ya en la habitación las enfermeras insisten en que duerma. Dormir?!?, no puedo dejar de sonreír, no  puedo dejar de rememorar todo el viaje desde casa hasta aquí. Estoy eufórica y quieren que duerma…que sabrán estas mujeres…

Aun me siento ligera, fresca y feliz y no es hasta horas después que me doy cuenta de todo lo que he sudado. No es hasta la mañana siguiente que el cansancio aparece…

Han pasado ya seis meses desde aquel día. Fueron sin duda los cuarenta minutos más gloriosos, felices y plenos que jamás haya vivido. Gracias Pepi por tu apoyo en los momentos difíciles, por tu ayuda y por tus consejos que se revelaron sabios en el momento de aplicarlos. El próximo bebe, en casa!!!!!

Experiencias de parto

jueves, 24 de febrero de 2011

Como solo he parido una vez y mi experiencia fue la que fue, me interesa mucho conocer otras experiencias de parto, ya que, si consigo convencer a PapadeAlex, me gustaría poder tener algún día otro hijo/a.

Así que, hace unos días, les envié un emilio ( conocido vulgarmente como e-mail ) a mis compis de postparto por si alguna se animaba a contar su parto en mi blog.

Por ahora me ha respondido una de mis amigas y aquí os dejo su historia. Espero que os guste y, de paso, os animo a las que me leéis y no tenéis blog, a compartir vuestra historia de parto aquí. Estaré encantada de publicarlas!!!

Y, a las que tenéis blog, os invito a compartir vuestra experiencia en vuestros blogs, para que así, las futuras mamis que no leas tengan una visión real del parto.



Este escrito es una cosa que teníamos pendiente desde que nació nuestra hija. Hoy tiene 2 meses, se llama C y a veces me parece mentira que, hasta hace tan poco, vivía dentro de mi. Escribo esto fundamentalmente, por no olvidar, por guardar un registro de lo que ha sido la experiencia más potente de mi vida y probablemente de mi pareja.
            El embarazo fue muy bueno, plácido y sin sobresaltos. Fui muy afortunada. A, mi compañero, me acompañó en todos y cada uno de los momentos, vivió el embarazo como propio... pero sin barriga.
            Pasamos todo el verano de bricolaje en casa, conscientes de que cuando C naciera tendríamos poco tiempo; esto ayudó a que yo aumentara muy poco de peso lo que, supongo, facilitó las cosas al momento del parto.
            Al final estaba agotada, estaba "al borde de la fatiga de materiales", sentía que mi cuerpo no resistiría más barriga. Parí con retraso, con 41.3 semanas. Cuando cumplí las 40 semanas me visitó una ginecóloga y me dijo: "esto está muy verde todavía", con la consiguiente desilusión por mi parte - quería que naciera, quería ver su carita -. Así que comenzaron los monitoreos y los tactos cada 2 días.
            Por mi parte caminaba mucho, mucho cada día, para ayudar un poco al proceso (además de subir los 5 pisos que hay hasta mi casa). Estaba cada vez más impaciente porque además de querer abrazar a mi hija, tenía a mis padres aquí (no viven en España), habían venido de tan lejos!! ¿tendrían que irse sin ver a su nieta? De hecho, la compañera de mi padre tuvo que irse antes del parto.
            Cuando por fin me puse de parto, se me puso en la cabeza que no quería que me enviasen de vuelta a casa!!! Llevaba 3 días seguidos yendo a la Maternitat, entre controles y una falsa urgencia... Estaba harta, tenía claro que la próxima vez que fuera, sería para quedarme!!! Esta decisión fue clave.
            Comenzaron las contracciones en la mañana, fui al hospital porque tenía control (¡otro más!), estaba todo bien, pero aún faltaba mucho según ellos, esas contracciones no eran de parto - y a mi ya me dolían bastante, no sabía lo que venía!! - así que... vuelta a casa.
            Los 5 pisos hicieron efecto. Mientras A y mi madre comían (serían las 3 de la tarde) yo estaba en mi habitación con mis contracciones, que aumentaban en frecuencia e intensidad, y entrando en una especie de trance con las hormonas. Al rato llegó mi padre y se produjo una escena preciosa y llena de simbolismo para mi: mis padres y el padre de mi hija acompañándome y ayudándome en mi proceso de parto. Me hacían masajes, tomaban el tiempo de las contracciones. Y mientras mi madre insistía en que nos fuéramos yo insistía en que no quería que me enviasen de vuelta a casa.
            Esperamos y aguanté. Cuando sentí el impulso de pujar entendí que teníamos que irnos.
            Rompí aguas cuando bajaba las escaleras ayudada por mis padres. A corría por un taxi. En el camino, el taxista miraba por el retrovisor con pánico, yo me retorcía y A le tranquilizaba diciéndole "usted tranquilo que no estamos de parto todavía".
            Al llegar a la Maternitat fue todo muy rápido. Entré en Urgencias sola, deseando que entrara A urgentemente con sus masajes. Me pasaron muy rápido al paritorio... Había llegado con 8 cm. de dilatación!!!
            Durante el embarazo yo había manisfestado "Intención de Parto Natural", pero cuando me ofrecieron la anestesia lo pensé, estaba muy cansada, A aún no entraba y yo con "el colocón" que llevaba no pensaba con claridad, dije que si. Por suerte estaba allí María, que asistiría a la comadrona durante mi parto. Me dijo, con mucha seguridad, que lo peor ya había pasado, que más dolor que el que había aguantado durante la dilatación en casa no sentiría. Le creí, rechacé la peridural, parí solo con la ayuda de mi pareja y la guía de la dulce Nadia (la comadrona) y la inolvidable María.
            Tuvo razón, el dolor no fue a más y fue fantástico sentir, trabajar y recibir a C con todo mi cuerpo, con todos mis sentidos y con toda mi fuerza.
            Agradecemos a  Pepi y sus cursos de pre y post-parto y agradecemos a la vida por este regalo de ser padres.
            

Sinceridad ante todo

miércoles, 23 de febrero de 2011

Ayer, por la noche, sobre las nueve y media ( si, ya sabéis, somos unos happypandis y, cuando la mayoría de los niños duermen, mi hija aún corre por casa despierta ), estábamos todos jugando a los piratas.

Papá nos perseguía por casa con sus " Arrrrr" y una espada de plástico, mientras Alex y yo nos escondíamos.

Y tenemos esta conversación:

Alex: No fa po ( no da miedo )

Yo: jo si que en tinc por ( yo si que tengo miedo )

Alex: Si, jo també ( si, yo también )

Os podéis imaginar que nos tiramos un buen rato riéndonos de la situación. Porque la pobre intentaba autoconvencerse de que no tenía miedo, pero al ver que yo si que lo tenía, pues ya confeso...je,je,je....

No hay mal que por bien no venga

martes, 22 de febrero de 2011


Mi hija es muy cansina a la hora de leer cuentos. Cada noche, cuando nos vamos a dormir, me pide que le lea un cuento y, para desespero mio y, para deleite suyo, siempre es el mismo!!!!
Lo normal es que se pase varias semanas insistiendo para que le lea el mismo cuento, ya sea uno de Calliou o el nuevo de los Barbapapas, pero, noche tras noche, es siempre el mismo.
Como los libros para niños de su edad no es que sean precisamente extensos en cuanto a letra, os podéis imaginar que uno acaba sabiéndose los diálogos del libro ( como si de una película de culto se tratara, en versión cutre salchichera ) y hasta los mismísimos del susodicho libro...
Pero, como dicen que no hay mal que por bien no venga, el otro día encontré un artículo muy interesante sobre los beneficios de esta reiteración en la lectura...Así que, aquí os lo dejo, para que os podáis consolar la próxima vez que leáis el mismo libro por enésima vez....

Repetir una y otra vez el mismo cuento es bueno para el aprendizaje de los niños, según un estudio de la Universidad británica de Sussex, cuyos autores consideran que es esta repetición lo que acelera la adquisición del vocabulario.
El estudio fue dirigido por la psicóloga Jessica Horst y sus resultados son consecuencia de un experimento en el que se expuso a dos grupos de niños de 3 años al aprendizaje de dos palabras nuevas.
Cada una de ellas era una palabra inventada para designar un objeto desconocido, como por ejemplosprock para referirse a un artículo manual empleado para mezclar comida.
Durante tres semanas
Durante el plazo de una semana, uno de los grupos escuchó tres historias diferentes con estas palabras, mientras que el otro grupo escucho una única historia con las mismas palabras nuevas.
Pasado ese periodo, se constató que los niños a los se había contado solo un cuento recordaban mejor las nuevas palabras que los niños a los que se había contado tres historias diferentes.
Biblioteca familiar
"Sabemos que cuanto mayor es el número de libros que se tienen en casa, mejores son los resultados académicos de los niños, pero lo que no hemos comprendido es cómo ocurre es aprendizaje", ha dicho Horst.
"Lo que esta investigación sugiere -ha explicado la psicóloga- es que lo importante no es el número de libros, sino la repetición de cada uno de ellos, porque es lo que propicia un mayor aprendizaje".
Horst ha indicado que ya era conocido que los niños que ven el mismo programa de televisión o la misma película una y otra vez "ofrecen mejores resultados en los posteriores exámenes de comprensión".
Nueva información cada vez
"Lo que creemos que está ocurriendo con la lectura es que cada vez que un niño escucha el cuento está adquiriendo nueva información. La primera vez puede ser solo la comprensión de la historia, la segunda la percepción de los detalles y la descripción, y así progresivamente", dijo la profesora del centro británico.
"Y si la nueva palabra se introduce en una variedad de contextos, como ocurrió con aquellos a los que se les leyeron tres cuentos diferentes, lo más probable es que los niños no logren concentrarse tanto en la palabra nueva", añade la investigadora.
Mejor, una exposición repetida
En conclusión, indica Horst, "el mensaje podría ser que los niños no precisan necesariamente de una gran cantidad de libros, sino que se benefician de una exposición repetida a los que tengan".
La investigación completa se publicará este mes en la revista Frontiers in Psychology.

Fuente:

38 años y un día

lunes, 21 de febrero de 2011



Ayer fue mi cumpleaños...así que hoy tengo, exactamente, 38 años y un día!!!!

Y creo que, un año más, como viene sucediendo en los últimos dos o tres años, voy a tener que revisar mi DNI para comprobar que mi fecha de nacimiento es correcta....Se me hace tan extraño tener 38 años!!!

Por suerte no los aparento y, cuando suelo decir la edad que tengo, la gente me dice que parezco más joven.... Ay!!! Y lo que daría yo por ser más joven.....Aunque la verdad es que no me puedo quejar: Apenas tengo arrugas, me visto en el Berska y no parezco una madurita disfrazada de veinteañera,... Supongo que mi acné ( juvenil???) también contribuye a quitarme unos años de encima.


En fin, que ya voy camino de los 40, pero aún no estoy de capa caída, que los años están siendo bondadosos conmigo y que, ni la falta de sueño ni el ajetreo diario parecen pasarme una factura excesiva. Yo ya firmo donde sea para seguir así hasta el día que me muera...je,je,je...

Lo único que me repatea de hacerme mayor es que, cuando hablo de lo que hacías cuando tenías 18 años, suelo decir " es que hace 20 años ...." Joe, si es que hablando de cosas de hace 20 años, como para no sentirse vieja!!!! O cuando tengo estudiantes en el trabajo, que con suerte tienen 20 o 21 años, y que yo ya trabajaba cuando ellas iban a primaria!!!.

Y no hablemos ya de las cosas de cuando era niña.... Si eso ya parece que hablas de la prehistoria!!!!

Ainsssss, esto de hacerse mayor.....

Os dejo un texto muy gracioso que corre por Internet y que me trae muchos recuerdos...

El objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación, los 70, de todos aquellos que nacimos en los 70 (un par de años arriba, años abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años.
Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra
memoria histórica comienza con las olimpiadas del 92. Aunque no nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática y la serie “Cuéntame” nos parece que es una mierda que hace apología del franquismo.

Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes. Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescate y a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo)que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.

Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos "bodrios" como:
Reality Bites, Melrose place o Sensación de vivir ( te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco).Lloramos con la muerte de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía, con las putadas de la Señorita Rottenmayer. Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que nos reímos de un anuncio que decía que si el Madrid era otra vez campeón de Europa, que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes.

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con
franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años.

Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de “Todos los Santos” y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso, los últimos en hacer bup y cou, los pioneros de la E.S.O. Hemos sido las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los que menos les cuesta tirarnos
del trabajo... Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico.
Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo contando chistes de
Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra(Bosnia, etc.)cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos
OTAN no bases fuera, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.
Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.

Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema el "panaderofarlopero". Los q recordamos a Enrique del Pozo cantando con ana(abuelitodimetu...) Los mundos de Yupi y las pesetas rubias. Nos emocionamos con superman, ET o En busca del Arca Perdida. Comíamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba
(algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal.

Somos la generación del "El coche fantástico", "Oliver y Benjí........ La generación que se cansó de ver las mamachichos. La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial. La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones.

La última generación de las litronas y los porros, y qué coño, la última generación cuerda que ha habido. Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1970 y 1980 La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!!

Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes:
Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales >y sin air-bags, hacíamos viajes de más de 3h sin descanso con cinco personas en el coche y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o
frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico.

Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables.
Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de piedras y no pasaba nada,
eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos y al día siguiente todos contentos.

Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!! Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso, alguno era gordo y punto.
Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando.
Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente(o los mas afortunados con Orión)

Y ligábamos con las niñas jugando a beso, verdad y acción o al conejo de la suerte , no en un Chat. Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias.
No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible, si acaso nos soltaban un
guantazo o un zapatillazo y te callabas. Tuvimos libertad, fracaso, respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.

Tú eres uno de ellos?? ¡Enhorabuena! Pasa esto a otros que tuvieron la
suerte de crecer como niños, antes de que todos estos niñatos que hay ahora que se creen algo y no tienen respeto ni educación a nadie destrocen el mundo en el que vivimos. GRACIAS!!! Un saludo a todos!
Cuidaros y que os vaya bien!!







Y de paso, os dejo una foto mía, para que me conozcáis y podáis ponerle cara a mis mugidos.....














                                                                  







Lactancia y embarazo

viernes, 18 de febrero de 2011

Hoy quería compartir con vosotras/os la experiencia de una mami, amiga mía y comentarista de este blog ( conocida como MamadeBegues ).

En alguna de mis entradas anteriores, han surgido preguntas sobre lactancia y embarazo, pero como yo no lo he vivido, he preferido que alguien que si ha pasado por ello, aportará su valioso testimonio. Espero que os guste.



Desde el momento en que tuve claro que iba a ser madre supe también que no iba a tener solo un bebé. Así que cuando Clàudia, nuestra primera hija tubo 18 meses convencí a su papa, Rafa que era el momento de ir a por el segundo.


Aun recuerdo mi comentario “Será difícil que me quede embarazada, aun no me ha venido la regla”. No me refería a aquel ciclo en concreto, no. Clàudia, además de otros alimentos tomaba teta a demanda, lo que venían a ser unas 4 o 5 tomas durante el día y una a ninguna durante la noche. Y aunque dormía más de 6 horas seguidas no había vuelto a ovular. Y supongo que ocurrió porque al primer intento hicimos diana.

Desde el primer momento en que Clàudia se entetó pensé que no iba a ser yo quien la destetara, ya lo haría ella cuando estuviera preparada. Por lo que seguí con la lactancia materna.

Leí que solo estaba contraindicado en casos muy concretos donde está probado que la succión provoca contracciones.

Durante el embarazo la producción de leche disminuye y parece ser que también cambia el sabor. Además a partir de la semana 24 de gestación se produce calostro. Eso es porque la  producción de leche responde a las necesidades del pequeño en cuanto a composición, es decir que durante el último trimestre del embarazo y los primeros días de vida se produce calostro.

Sinceramente para mi no fue un camino de rosas. La niña se sentía frustrada, con el esfuerzo de siempre sacaba menos cantidad, el sabor no era ya el mismo y yo tampoco estaba igual. Desde el primer día de embarazo mis pechos estaban hipersensibles y la succión me resultaba bastante molesta. Fueron momentos difíciles, de llanto por ambas partes.

Finalmente Clàudia redujo las tomas. Durante el primer trimestre 3 al día. En el segundo 2 y durante el tercer trimestre ninguna.

La verdad, se lo agradecí. Y me siento aun un poco mal al decir (y pensar) así, pero es lo que ocurrió. Estaba cansada y la panza hacía difícil encontrar una posición cómoda durante las tomas. Por no mencionar el tema de la hipersensibilidad de los pezones.

Al nacer Martina volví a ofrecer teta a Clàudia. Al principio ¡¡¡SORPRESA!!!! la rechazó. Al cabo de unos 7-8 días volví a ofrecérsela y aceptó aunque tuve que mostrarle como succionar. Parece mentira lo rápido que se pierde el reflejo de succión. Pero ese es ya otro tema…

Gracias Anna por dejar que aporte mi granito de arena a tu blog y  saludos a todas.

Cosas para las que no se está preparada al ser madre

jueves, 17 de febrero de 2011

Ser madre es una de las mejores cosas del mundo, aunque hay veces que pierde todo su encanto.... Cuando las madres hablan de la maternidad, tienen ( tenemos ) tendencia a hablar solo de las cosas buenas y/o bonitas que nos ha aportado la maternidad...Pero ¿ Que pasa con esos aspectos menos "glamurosos" de la maternidad ?

( Por favor, asegúrese de haber terminado de desayunar antes de seguir leyendo, la autora del blog no se hace responsable de efectos secundarios tras la lectura del post de hoy. )


Los Loquios :

Una cosa con un nombre tan feo, obviamente, no puede ser nada agradable....Aunque en los cursos de preparación al parto te hayan hablado de ellos, hasta que no lo vives no eres consciente de la guarrerida que es!!! Aunque claro, es un proceso completamente fisiológico y toca aguantarlo!!!
Pero, además, por si no tienes bastante con semejante "flujo", como no se pueden usar compresas normales ni tampones, pues vas con un bulto enorme en la entrepierna que ni Ron Jeremy...


Los loquios son secreciones vaginales que duran entre 6 y 8 semanas tras haber dado a luz, durante el puerperio. Los loquios están formados un flujo que contiene sangre, moco cervical y tejido placentario.
Cuando los loquios son intensos, se utilizan paños o compresas especiales, y con el paso del tiempo, cuando la cantidad de loquios disminuye, se pueden emplear compresas normales. Se ha de cambiar la compresa con frecuencia, y se desaconseja el uso de tampones en estos casos por la posibilidad de infecciones.
El olor de esta secreción es similar al del flujo menstrual. Si detectamos un fétido en los loquios debemos acudir al especialista, pues podría indicar una posible infección.
Podemos distinguir tres etapas en la secreción de loquios, tres tipos de loquios:
  • “Lochia rubra”: es el primer flujo después del parto, de color rojizo por la presencia abundante de sangre y, por lo general, no dura más de 3 a 5 días después del alumbramiento. Puede fluir contínuamente o por intérvalos y puede que contenga coágulos, en especial si la nueva madre ha estado acostada por un tiempo.
  • “Lochia serosa”: es menos espesa y cambia a un color pardo, marrón claro o rosado. Contiene un exudado seroso de eritrocitos, leucocitos y moco cervical. Esta etapa continúa aproximadamente hasta el décimo día después del parto.
  • “Lochia alba”: es la última etapa, que comienza cuando el flujo se vuelve blanquecino o amarillento claro. Puede durar hasta la tercera o sexta semana después del parto. Contiene menos glóbulos rojos y está compuesto casi totalmente de glóbulos blancos, células epiteliales, colesterol, grasas y moco.



Los entuertos:

Otra de esas cosas de las que oyes hablar durante los cursos de preparación al parto es de los entuertos.

Los entuertos son contracciones uterinas potentes que ocurren en el posparto y que tienen como objetivo reducir la matriz a su tamaño normal y colapsar los vasos sanguíneos sangrantes que han quedado en el lugar donde estaba la placenta.

Los entuertos son buenos y deseables, puesto que si la matriz no se contrae los vasos sanguíneos quedan abiertos y la hemorragia es mayor.


Como cada vez que el niño mama se segrega oxitocina para que la leche salga del pecho, pues al mismo tiempo hay una sesión de entuertos.


La mayoría de primerizas nota los entuertos como poco dolorosos, suaves como una regla. Pero a medida que tienes más hijos los entuertos son más intensos y dolorosos. Esto es por que la matriz de una mujer que ya ha tenido varios hijos está más blanda y necesita más fuerza y contracciones para volver a su sitio.


Pues menos mal que son suaves en las primerizas...porque yo tenía tanto dolor que pensaba que me ponía de parto otra vez!!!! Hombre, era llevadero, pero en el momento, entre los entuertos, el dolor en la episiotomia, en dolor en la teta,....pues como que es una putada!!!


La teta goteante


Ay!!! Quien invento los discos de lactancia es un/a Santo/a!!!

Antes de parir ya sabía que se producen fugas...pero nunca pude imaginar a que nivel!!! Inocente de mi, por eso de ser ecológica y no dañar más al planeta, que me presente a parir con unos discos de lactancia reutilizables....Si no daban abasto!!! Cuando volvimos a casa, lo primero que hice fue comprar los desechables...Aunque no me hubiera ido mal comprarme las cazoletas recogeleche, al menos habría tenido para el cafelito de la mañana....

El reflejo de eyección o reflejo de salida de la leche, lo que coloquiamente conocemos como “subidas o bajadas de leche”, es una parte necesaria y normal de la lactancia materna. Las hormonas (prolactina y oxitocina) controlan el reflejo y permiten que la leche producida en las glándulas mamarias sea liberada dentro de los conductos galactóforos.



Las subidas de leche se producen, de manera habitual, en las siguientes situaciones:
  • Cuando el bebé succiona al mamar, hay unos impulsos sensoriales sobre el pezón que provocan la salida de la leche. Es la química del bebé y la mamá durante la lactancia. El estímulo del pezón produce, por vía de un reflejo neuro-hormonal (se estimula la glándula pituitaria) la liberación de prolactina y oxitocina dentro del flujo sanguíneo. Cuando éste llega al seno, la oxitocina hace que los diminutos músculos concentrados alrededor de los alvéolos, que están repletos de leche, se contraigan. Así, la leche es empujada hacia los conductos lácteos que lo transportan hasta los senos lactíferos ubicados justo bajo la areola. Sobre todo al principio de la toma es habitual percibir la subida fuerte de leche, especialmente en el pecho que no está tomando el bebé, e incluso puede salir un chorro de leche visible si el pecho está desnudo. Las madres notan esta eyección como una pequeña punzada o presión.
  • La oxitocina es también llamada la hormona del amor y está implicada activamente en nuestra vida sexual, incluido el parto. El placer sexual provoca variaciones en la secreción de prolactina y oxitocina, de modo que durante el orgasmo se facilitan las contracciones uterinas y la eyección de leche. En el momento del clímax se pueden notar estas eyecciones y también puede salir algún chorro de leche.
  • El reflejo eyectolácteo puede llegar a ser un reflejo condicionado que se desencadena con el llanto e incluso la sola presencia del niño, o al prepararnos para darle el pecho. Yo notaba esto sobre todo al inicio de la lactancia con mis dos hijas: era oírlas llorar y se producían las subidas.

Mi reflejo de eyección era bastante potente y, aparte de disparar chorros de leche cuando Alex mamaba de un pecho, también tenía fugas solo con oírla llorar, al ducharme,...Vaya, que tenía goteras en los surtidores!!!

Creo recordar que estuve hasta los 8 meses usando discos de lactancia, cuando muchas de las mamis ya hacia meses que no los usaban...Y, aunque deje de usarlos, seguía teniendo pequeños escapes, pero nada que fuera más allá de mojar el sujetador.


Las medallas


Las medallas son esas bonitas ronchas decorativas que te ponen tus hijos cuando regurgitan la leche y que, luego, no hay forma humana de quitar en meses. Los galardonados con tal distinción pueden ser cualquiera de los miembros de la unidad familiar, con especial predilección por mamá.

Los bebes también suelen ponerse sus propias medallas que perduran en el tiempo y en el espacio...Yo tengo ropa de Alex con unas manchas amarillas que no ha habido forma de quitarlas.

Suelen pillarte desprevenido para honrarte con semejante obsequio y aprovechan cuando estás fuera de casa para entregartelo, por lo que, te pasas el resto del día oliendo a requesón o a leche agria...

El pañal bomba

Se entiende por pañal-bomba aquel arma de destrucción masiva que va cargada con altas concentraciones de caca de bebé. Suelen explotar en los momentos más inesperados e inoportunos y suponen un gran gasto de energia e ingenio por parte de los afectados para no terminar embadurnados de mierda.

Alex me ha soltado más de uno, siempre en momentos chungos: El primero que recuerdo, Alex debía tener 3-4 meses. Estábamos de paseo con unas amigas y sus bebes, lejos de casa. Entramos en una cafetería ( bastante cutre, por cierto ) y empecé a notar un tufillo delatador.... acto seguido pasé a notar unas humedades provenientes de las partes bajas que confirmaban el diagnóstico: PAÑAL-BOMBA !!!!

Bueno, que no cunda el pánico. Cogemos los pañales, un quilo de toallitas, el cambiador, la ropa de recambio ( gracias a dios que SIEMPRE llevo ropa de recambio )y nos vamos al baño para descubrir con horror que.....es diminuto!!!!! Te armas de paciencia y te encomiendas a todos los santos ( y eso que no soy católica ) para liarte a cambiar el pañal encima de la tapa del WC.

Veinte minutos después, tres quilos menos y litros de sudor, sales del baño con la niña reluciente e impecable mientras por dentro le vas pidiendo a quien corresponda que no te vuelva a soltar otra...que ya no tienes más mudas!!!

Y es que, con los pañales bombas, las leyes de Murfhy son completamente válidas!!!! Si lleva un conjunto nuevo y que vale un pastón, se va a cagar.... Si se te ha olvidado el recambio de ropa, se va a cagar....Si te quedan dos toallitas en el bolso, se va a cagar....

Así que, ya sabéis, madre prevenida, vale por un regimiento!!!!


Fuentes:

Bebes y más
El parto es nuestro

Lactancia y alimentación complementaria

miércoles, 16 de febrero de 2011

Recuerdo con nostalgia cuando Alex cumplió los seis meses, la emoción que suponía en aquel momento empezar con la alimentación complementaria ( AC ). Era como un gran hito en su desarrollo.

Recuerdo la cantidad de dudas que me asaltaban por aquel entonces: como compaginar lactancia y AC, cuando le daba el pecho o cuando le daba de comer,....Pero viéndolo ahora con perspectiva, casi me río de lo ignorante e inocente que era, ya que todo fue fluyendo poco a poco y no fue, ni ha sido, tan complicado como me parecía la principio.

Tal vez es que tengo la suerte de que mi hija es adicta a la teta y, aunque se hubiera comido un pote enorme de puré de calabaza, siempre tenía un rinconcito para la tetita de mami, pero nunca he tenido problemas para que comiera o tomara el pecho.

Si revisamos bibliografia al respecto, hay algunas cosas a tener en cuenta y que nos indican que un bebé está preparado para la AC son:

  • Capacidad de mantenerse sentado por si solo
  • Desaparición del reflejo de extrusión ( es decir, que no saca la comida de la boca con la lengua )
  • Muestra interés por la comida de los padres
  • Sabe decir que no con la cabeza.
No todos los bebes cumplen estos parámetros a la hora de iniciar la AC, por eso se suele recomendar la introducción de la AC a partir de los 6 meses ( lo que quiere decir iniciarla cuando ya han cumplido los 6 meses y van camino de los 7...). Pero, obviamente, mientras persista el reflejo de extrusión, poco van a comer...

En mi caso, cuando empezamos, Alex se mantenía sentada perfectamente, aunque solía sentarla en el Bumbo, ya que la ponía en el sofá y quedaba a la altura ideal.

Como líneas generales, cuando se inicia la AC, se recomienda ofrecer primero el pecho y después la papilla ( o los trozos de comida si queréis practicar el Baby Led Weaning ). Aunque creo que esto cada madre debe valorar como le va mejor. En mi caso, si le daba el pecho primero, luego no quería comer, así que, era primero la papilla ( porque no conocía lo del baby led weaning...que si no ...) y luego la tetita.

Otra de las recomendaciones es no dar los purés en biberón, es mejor dárselo con la cuchara aunque coman menos, pero que vayan practicando con la cuchara o con las manos. Siempre que he leído esta recomendación en algún sitio, me he sorprendido de que haya gente que meta los purés en biberones....me parece tan absurdo... Pero luego he visto que la gente lo hace y que, incluso, se venden tetinas especiales para tal menester....

Se recomienda introducir los alimentos de uno en uno y espaciados en varios días, para poder valorar si hay alguna reacción alérgica. Yo lo hice durante un tiempo, pero al final ( me refiero a cuando tenía 9-10 meses, añadía en ocasiones un par de cosas, porque deber ser aburridísimo comer cada día lo mismo. ¿ habéis provado alguna vez las papillas de vuestros hijos? Yo casi que no...Y, las pocas veces que lo he hecho, realmente he comprendido porque no se las quieren comer!!! ( excepto las de frutas...esas son un vicio!!!).

Otra de las cosas que suele generar dudas, es por donde empezar, es decir, que introducir primero ¿ Frutas o verduras ? Recuerdo que cuando fuimos al pediatra, nos dieron una hoja con algunas recomendaciones y las primeras cosas que podíamos introducir. Daba igual empezar por la fruta o la verdura, así que yo opté por lo primero, es decir, la fruta. ¿ Porque ? Pues porque me pareció que al ser dulce igual que la leche sería más acepado...

Creo que en tema cantidades no hay que obsesionarse, sobre todo cuando empezamos. Lo importante es recordar que la base de la alimentación es la leche ( si es materna mejor que mejor ) y que, la alimentación es complementaria. Alex había días que solo comía una cucharada y otras en que se tomaba un tarro de 200 ml. Aunque reconozco que, como la inmensa mayoría de las madres, han habido momentos en que me preocupaba porque apenas comía... pero siempre tenía la tetita ahí, disponible, y eso me hacía sobrellevarlo mejor.

Por último, os dejo un par de vídeos de Carlos González hablando de hasta cuando hay que dar el pecho y de la introducción de la AC. Están en catalán, pero tiene subtítulos integrados en castellano. Espero que os gusten.








Fuentes:

Crianza natural Introducción de la AC
Bebes y más
El nuevo gran libro de la lactancia
Manual práctico de lactancia materna

¿ Cuando le vas a dejar de dar la teta ?

martes, 15 de febrero de 2011

Cuantas veces habréis oído esta pregunta???? Si nos dieran un euro por cada vez que nos lo han dicho, tendríamos suficiente para pagarnos unas tetas nuevas!!!!! Ja,ja,ja....

Hoy, la verdad es que la entrada va a ser un poco friky....

Alguien me pedía la semana pasada respuestas para la pregunta del título, así que, ahí van unas cuantas:

  • Pues....Dentro de 5 minutos.
  • Cuando el bigote empiece a molestarme en las tomas. 
  • Cuando a ella le crezcan las tetas
  • Cuando encuentre unos pechos que le gusten más que los míos
  • Cuando prefiera los cubatas
  • cuando empiece a salir con hombres/mujeres
  • Bueno, pienso ir con él/ella a la universidad, para poder seguir amamantándolo allí, sobretodo en fechas de exámenes...

Para otras variantes de la pregunta, tipo, ¿ Pero aún le das el pecho ? he encontrado una lista muy completa...espero que os gusten....

- Si, y no veas la de pasta que me ahorro.
- Si y mi intención es no dejar de darle nunca, lo que me ahorro en tazas y cucharas!!!
- Si, a ver si aguantamos hasta la comunión.
- Si, quiero que pase de chupar las mías a chupar las de su novia. Total, lo hace por vicio!
- Si, es el mejor alimento que existe, tu no se lo diste a tus hijos???
- Si, es muy pequeño todavia.
- Si, hoy es dia par. Los impares le doy un bocata de jamón
- Clarooo!!!, porqué lo preguntas??? (con cara de sorpresa)
- Sí, hasta que se case mira si tiene tiempo…
- Sí, es que en mi casa nadie más quiere sacarme toda esta leche que tengo....
- Sí, es que como hay tantas madres que no tienen leche, para una que tiene habrá que aprovecharlo!!
- Sí, y que lata. El pediatra me ha dicho que ya le puedo dar chocolate y yo todo el día comiendo chocolate… no sé que haré cuando me pida un capuccino...
- Sí, el primer día me sacó la lengua y listo! castigada hasta los dos años sin biberones. A la mama se le respeta!!
- Sí, y tú al tuyo, le sigues dando macarrones? (- Claro que le doy macarrones, porque lo dices?) Ah, no sé, no hablábamos de comida?
- Uy, tengo para él y hasta para mí misma. No veas lo buenos que me quedan los cortados!!! Mucho mejor que la leche de vaca, dónde va a parar.
- Sí, me cansé de darle tantos biberones.
- Sí, era eso o galletas porque yo de cocinar ni idea (- pero si preparar un biberón es muy fácil!) Ah, no lo sabía…
- Pecho? quien está aquí dando el pe… Uy!! quita niño!! Sueltaaaa
- Sí, pero tranquila, cuando se me acabe la leche ya no le doy más!
- Uy, cuanta envidia en el ambiente…a ti no te dieron teta?? Claro, eso explica muchas cosas…
- Claro, no lo sabes? para un niño tomar leche es fundamental!!
- Y la q me saco en el trabajo, se la doy a sus hermanos con Cola Cao
- Sí, y el día que quiera que chupe plástico ya me operaré las tetas.
- Sí, yo no me complico la vida con biberones.
- Sí, es que soy demasiado floja para hacer biberones.
- Es que como soy pobre, mejor le doy pecho que me sale gratis.
- Es que es muy cansado y sacrificado dar biberones.
- Si, es que está muy buena mi leche. ¿Quieres probar?
- Uy, no!! Ya lo saca y coge el solito!!
- Síiiiiii… y no veas que gustorrrrrrrrrrrrrrr….
- Pues sí, le ha quitado el juguete preferido a su papi.
- Con lo que me ha costado que se coja este no se suelta NUNCAAA (y porque la niña no quiere que si no… los dos a la vez)
- Sí, es que yo las tetas las tengo para algo más que para lucir escote
- Sí, le dare teta hasta que alguna de las dos se aburra, o ella o yo
- Sí, si es posible le dare teta hasta que consiga marido
- Sí, y si en la Universidad tienen sala de lactancia, para mi no será un problema darle a esa edad!!
- Sí, ahora dar el pecho es lo más, que en EE.UU. no hay médico que no lo recomiende, y mínimo hasta los 2 años.
- Sí, y después pienso hacerme ama de cría
- Si, es que yo soy muy moderna: lo de los biberones es un atrasooooo….
- Si, y tu, cada cuando haces el amor? que? no estamos preguntando cosas que no nos importan??
-Si, algún problema?, porque nosotras no tenemos ninguno..
Por último, ¿ tenéis alguna frase propia que utilicéis cuando os preguntan cuando va a dejar la teta ?

Fuentes:

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