La secta de la teta ( por Madame Ogou )

miércoles, 7 de diciembre de 2011


Participé en el rastrillo navideño de Montessori School of Las Palmas este sábado pasado y me di cuenta, una vez más, de que formo parte casi de una secta. Como los antiguos cristianos, que se dedicaban a dibujarse pescadoslos unos a los otros  en la arena o las mesas o la palma de la mano antes de reconocerse y entrar en confianza: así soy yo, deslizando la palabra colecho o la palabra teta en una conversación casual con otros padres. A  veces hay sorpresas inesperadas y agradables, como una compañera de profesión que me habló de su lactancia en tándem y la cama remendada para hacer sitio a toda la familia conforme se iba ampliando. A veces hay sorpresas no tan agradables cuando alguien al que considerabas sensible y afín te fusila con la mirada, escandalizado, antes de preguntarte cuándo piensas retirar el pecho al churumbel y echarlo a patadas de tu cama.
 
Mi sectarismo también me guía en las lecturas y simpatías y antipatías a otros niveles.
 
Por ejemplo, si una radio invita a Estivill en un programa que me gusta, ahí les va una cruz por propaganda nazi y si entrevistan a Carlos González, se refuerzan mi sentido de pertenencia a una comunidad y mi gusto al escucharla.
 
Eduard Punset es otra sorpresa agradable, aparte del abuelito entrañable y cardado que querría tener en casa, con o sin pan de molde bajo el brazo. Ese hombre maravilloso, después de estudiar y entrevistar a todo cristo y de preocuparse por la inteligencia emocional, la neurología y el cerebro de los niños, afirma en una entrevista que no hay que dejar llorar a los niños porque no saben gestionar el estrés ni los niveles altos de cortisol. También dice que los niños no necesitan socializar en guarderías, si no estar con gente que les quiera y les entienda y también denominada familia.
 
Eso me lleva a una de mis grandes batallas personales: la guerra contra la manía que tenemos en esta sociedad loca y estresante de meter a los niños en vereda cuanto antes. No soporto la obsesión moderna por escolarizar al churumbel con 3 años, ni lo de meterle en una guardería para que socialice y se curta en cuanto se pone en pie sobre las piernecillas. Tampoco la manía de enseñarles inglés en la guardería, números y letras y hasta cómo romper papeles para trabajar la motricidad fina para cuando tengan que escribir. Me revuelve esa locura por buscarles plaza en el mejor colegio y apuntarles en actividades extraescolares con apenas cuatro años, en agotarlos al tiempo que se les prepara para su futuro como ejecutivos o banqueros o controladores aéreos.
 
Me parece que se despoja a los niños de infancia a madrugones y con la compañía forzada de desconocidos. Se les mete en la rat race, que dicen los norteamericanos, sin apenas saber hablar. Se manda al infierno el modelo finlandés y todo es un llenar a los chiquillos de conocimientos absurdos y morralla para que con seis años, cuando yo entré en el colegio con ganas, ilusión y madurez suficiente, ya estén hartos del sistema "educativo" y de desconocidos.
 
Esas cosas me sublevan y por eso, espero que esta Navidad me toque por fin el famoso gordo y pueda sacar a Miguel de la guardería. Y ampliar la cama para más familia y más pecho, llevarlo a la playa a pescar quisquillas con los dedos, pedirle a Ivana que nos enseñe a hacer galletas con formas de dinosaurio y dedicarle mucho más tiempo con más alegría.

14 comentarios :

  1. Me ha gustado mucho este artículo. Tratas de una forma muy directa pero muy sensible una situación que muchas personas hemos tenido que sufrir: la incomprensión de una sociedad que en pocas cosas está tan de acuerdo y cohesionada como en estigmatizar las conductas de colecho, lactancia prolongada, crianza con amor...
    Es como si hubiera más motivos para avergonzarse por dormir con un niño que por... no sé, conducir de manera imprudente, o fumar en un lugar prohibido.
    Cuestión de prioridades, supongo...
    Me encantó lo de la apología nazi ;)
    Un besín...

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  2. Yo también me he ido encontrando sorpresas agradables, como que una compañera me cuente como si nada que aún da teta a la niña de 18 meses. O que en un cumpleaños de niños, una madre te diga que el niño duerme con ellos en su cama. La verdad es que reconforta saber que no estamos solos. saludos

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  3. Jajajaja la alegría que da cuando te enteras de que la que esta enfrente tb colecha o da teta "prolongada" a su nene.... Te hace sentirte menos bicho raro jajajaj un besito

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  4. madre mía....siento como si te hubieras metido en mi cabeza y expresado mis pensamientos!!!!! hasta lo del gordo llevo varias semanas diciéndolo!

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  5. Hola!
    He llegado hasta aquí por casualidad, y como me alegro!!!
    Nosotros colechamos y sigo con la teta y mi nano tiene casi tres años, ahora estamos empezando a ir a la escuela libre dos días a la semana acómpañandolo a cada momento y he conocido a mucha gente que piensa parecido, por lo menos, más respeto para con los pequeños.
    Al principio de nacer mi peque no tenia a muchas personas pesadas encima pero conforme fué creciendo, la presión fué mayor. Ahora ya la mayoria no dice nada porque saben que por un oido me entra y otro me sale. Aunque siempre es más agradable encontrar a alguien afin a tus pensamientos.

    si te parece me quedo un ratito a conoceros. Besetes

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  6. Respeto mucho la decisión que tenéis algunas madres de continuar con la lactancia materna hasta que los niños tienen dientes. Pero lo que no entiendo, es por qué tenéis la necesidad de gritarlo a los cuatro vientos, presumir exageradamente de ello e, incluso a veces, hablar de la alimentación con leche de fórmula como si fuera una irresponsabilidad.

    Yo no siento la necesidad de gritar a los cuatro vientos que alimento a mi bebé con leche de fórmula, como tampoco siento la necesidad de gritar a los cuatro vientos, la buena educación que le doy o lo que le amo. Creo que cada madre elige lo que cree que es mejor para sus hijos. No hay cosas que estén bien y cosas que estén mal (todo dentro de una lógica, claro); lo que hay son diferentes formas y maneras.

    Habrá quien piense que amamantar a su bebé hasta los cinco años es lo más maravilloso del mundo; y a otras les puede parecer que hasta roza el mal gusto.

    Dicho esto, me surge uan pregunta: si no hubiéseis podido amamantar a vuestros bebés por tener algún problema,¿qué hubiérais hecho? Muchas gracias.
    Un saludo.

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  7. Anónimo,
    Supongo que es la primera vez que pasas por aquí y no nos conoces....Muchas de las madres que pasan por aquí a diario, son madres con lactancias exitosas gracias a su insistencia y a su esfuerzo.
    Te preguntas que hubieramos hecho si hubieramos tenido algún problema? Pues lo que ya hemos hecho: Luchar por seguir con esa lactancia. Y por eso lo gritamos a los cuatro vientos, porque estamos orgullosas de habernos enfrentado a las dificultades, de haber sido cabezonas y no abandonar al primer problema....
    Y si, son diferentes opciones, cada una elíge la que mejor considera para ella... Pero, como dice una buena amiga, hay que estar informado... Si revisas las entradas anteriores, encontraras una en la que hablamos de si hay que hablar de beneficios de la lactancia materna o de perjuicios de la lactancia artificial....Porque, aunque a mi no me guste hablar de ello, la lactancia artificial tiene riesgos demostrados...
    A partir de eso, que cada uno haga lo que quiera, pueda o le de la gana....
    Y por cierto, a mi me parece triste no ir pregonando lo mucho que se quiere a los hijos.

    un saludo

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  8. Quizas las madres que optamos por una lactancia a demanda y continuada nos enfrentamos a algo que las mamas que han optado por el biberón no se enfrentan. Y es a una sociedad que no ve con buenos ojos esa lactancia. Unos ojos que te miran espantados cuando alimentas a tu hijo,unas bocas que lanzan y lanzan flechas acerca de lo mal que lo estas haciendo.QUizas es por ello por lo que deseamos hacernos fuertes en la tribu y gritarlo a los cuatro vientos. ¿Por que no ibamos hacerlo?.
    No creo que desde estas lineas , ni desde ninguna otra crítiquemos la lactancia con leche artificial.Cada una hace lo que cree, puede o está dispuesta a dar. Pero si pedimos un reconocimieto y un respeto por nuestra opción (siento decir que si hay cosas mejores y menos mejores...lo dice la OMS)
    Dar la teta no fue cosa facil, la gente se piensa que las que optamos por ello ni tenemos grietas ni nos dolió ni temiamos no tener leche ni nos enfrentamos a Pediatras pro biberón de refuerzo.
    Cuando se tiene un problema real para dar el pecho, no te queda otra que alimentar a tu bebé con leche artificial, pero quizás se pueden idear estrategias para suplir la posible carencia emocional que ello podría suponer.

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  9. Me viene a la cabeza un post que leí hace unas semanas en donde una madre, bastante indignada, criticaba a las radicales de la lactancia y explicaba que a veces, la leche materna no es la mejor opción. Decía que ella había tenido que destetar porque su pediatra le había dicho que su hijo era alérgico a su leche y en sus palabras se palpaba una enorme ira hacia los que defendían a capa y espada la lactancia materna.
    Yo, sin pretender entrar en polémica, tan solo le pedí que explicase más en qué consistía esa supuesta alergia a su leche por parte de su hijo. En esta vida hay cosas bien extrañas y una nunca deja de sorprenderse. La verdad es que tenía auténtica curiosidad por el tema. La respuesta es que no sabía nada, simplemente el pediatra había decidido que dejara de amamantar y no indagaron más. No sabía si su hijo podía ser intolerante a algún alimento de los que ella estaba tomando, ni siquiera le habían informado de esa posibilidad. Se habían limitado a dar la fórmula y punto.
    Creo que muchas veces, pecamos al simplificar las cosas. Unos y otros. Por supuesto que no hay nada blanco ni negro, ni la lactancia materna es siempre sencilla y sin obstáculos.
    Siempre digo que el principal problema en el abandono de la lactancia es un problema de confianza y de información, en un momento en el que estamos especialmente sensibles. Pero una vez que se abandona la lactancia, es fácil tirar la piedra hacia el lado equivocado.
    Y no pido que nadie entienda lo que es significa la lactancia prolongada, porque yo misma, de no haberla vivido, no habría podido entenderla. Solo diré, que amamanté durante 25 meses, y hoy, casi dos años después del destete, sigo recordando la experiencia como una de las más bonitas de mi vida.
    Por eso hablo de ello. Porque fue precioso. Y porque fue un logro del que me siento orgullosa.
    Y lo siento en el alma si alguien se ofende. A mí me ofenden muchísimas otras cosas, y me callo.

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  10. Una última cosa. También tuve problemas en el inicio de mi lactancia. Problemas salvables, se entiende, como pezones planos que dificultaban el enganche, grietas, poco apoyo en mi entorno... Pero si hubiese tenido un problema insalvable no habría sentido culpa por hacer lo mejor dentro de mis opciones.

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  11. Anónimo, plantéatelo también al revés: ¿Qué pasaría si mañana desaparece la leche de fórmula? ¿Tantos y tantos niños morirían? ¿O de repente toda la sociedad ayudaría a que las lactancias fueran más exitosas? Si es así, entonces es que, como dice Paula, muchas veces simplemente, los pediatras, abuelas, vecinas, "personas bien intencionadas" sólo optan por el biberón porque es el camino fácil y rápido (bueno, yo personalmente no le veo nada de fácil,a mí también me parece respetable quien decide pasarse la infancia de sus hijos esterilizando biberones, pero yo no lo haría, me parece un aburrimiento y una esclavitud horribles). Como dice Mama Vaca, creo que es muy bonito pregonar a los 4 vientos cuánto queremos a nuestros hijos. Saludos

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  12. Sííí, claro que es precioso pregonar a los cuatros vientos que amas a tus hijos... claro que sí. Pero lo que no entiendo es por qué esa necesidad de justificación.

    Insisto en que respeto la lactancia prolongada. Es más no lo critico porque cada mamá hace lo que cree mejor para su bebé y no le debe importar nada lo que le digan a su alrededor.

    De hecho, me parece loable y de premiar que se luche por conseguir una lactancia exitosa cuando se tienen problemas porque es más fácil tirar la toalla.

    Pero quizá cuando se habla de la lactancia materna merodea siempre esa necesidad de justificación ante la sociedad (que creo que sobra porque a nadie le debe importar lo que decides tú como madre) y, además, se obvian otro tipo de problemas que no son tener los pezones planos... sino tenerlos invertidos (mejor dicho, invertidísimos) o tomar una medicación que te impide amamantar por los riesgos que puede correr tu bebé. En estos casos, considero que si no hubiera leche de fórmula habría que inventarla o recurrir a otro tipo de ayudas.

    No obstante, insisto en que respeto las decisiones de cada mamá; sólo quería lanzar esa pregunta que me asalta cada vez que leo algo referente a la lactancia materna y su justificación.

    Muchas gracias por vuestras contestaciones.

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  13. la leche de formula es un invento que realmente carece de seguridad alimentaria.. es uin alergeno por excelencia, entre otras cosas...resulta que es posible organizar un banco de leche materno, como solucion a esto que mencionas de los posibles problemas que pueden tener un pequeño porcentaje de madres ...si existiera un verdadero compromiso humanitario para favorecer la lactancia materna, con todo lo que implica socialmente, laboralmente..etc..NO HAY QUE OLVIDAR QUE LA LECHE DE FORMULA ANTES QUE NADA ES UN GRAN NEGOCIO!! MUEVE MILLONES Y MILLONES POR ESO LO SIGUEN PONIENDO DELANTE DE NUESTROS OJOS TODO EL TIEMPO!!la Lactancia humana no lo es...nadie se enriquece monetariamente por que las mujeres den parte de su ser para alimentar a sus hijos . ha sido y siempre sera la forma natural humana de seguir alimentando a nuestras crias... 4 años y medio de lactancia prolongada en mi caso!!

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  14. No creo que sea justificación, anónimo, y no creo que una madre quiera más a sus hijos que otra. Simplemente creo que hay prácticas que son algo natural y sano y bueno -como la LM o el colecho- y que están mal vistas cuando no estigmatizadas en nuestra sociedad.

    Desde el primer mes, todos los pediatras a los que he visto me "exigen" que el niño duerma solo. Desde el tercero, han querido cargarse la lactancia exclusiva metiendo alimento complementario y sin tener en cuenta los ritmos y las peculiaridades de cada niño. Y no creo que sea por cuestión de salud en ninguno de los dos casos: sólo porque vienen así de manual y nos meten a todos en la misma caja.

    Opino que la lactancia materna y el colecho son prácticas tan buenas como otras muchas y mejores que la mayoría y que, desgraciadamente, a quienes las defendemos se nos ve como a locas excéntricas.

    Creo que no se respetan la diversidad de estilos de vida y formas de educar y criar a los hijos. Y que cuando no entras en un determinado patrón se te descalifica por sistema. No porque sea malo para el niño, de nuevo. Sólo porque no es aceptable -parece- para la mayoría. No es "normal".

    Siempre me he sentido cuestionada: por mis padres, pediatras, "amigas", colegas, ... Como si deliberadamente hiciera algo perjudicial para el niño, cuando sé que estoy haciendo lo que yo creo que es mejor para él y también sé que no le hago mal.

    Si pudiera, daría el pecho a niños que no son míos. Si pudiera, colaboraría con bancos de leche. E intento hablar libremente de lo que hago, salir del armario, para que los demás se den cuenta de que hay otras formas de hacer las cosas. Simplemente. Formas diferentes de hacer las cosas que son tan aceptables como las "habituales".

    Gracias.

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